De la Redacción
El Buen Tono
Acultzingo.- Con tal de mostrar actividad, el alcalde, Daniel González Amaro, presumió como resultado de su gobierno una tarea que no le corresponde: la entrega de libros en escuelas y comunidades del municipio.
La administración municipal convirtió el traslado de material educativo en una muestra de supuesto trabajo propio, aunque se trata de una labor vinculada al ámbito educativo y no de una obra municipal como tal, dijeron ciudadanos.
El Ayuntamiento puede colaborar con transporte, personal o logística cuando una dependencia educativa lo requiere; sin embargo, esa participación de ninguna manera convierte la entrega de textos en una acción propia del gobierno municipal ni le permite atribuirse responsabilidades que corresponden a otras instancias.
La estrategia resulta evidente, es decir, cualquier actividad en la que participe personal municipal se presenta como evidencia de resultados, aun cuando la responsabilidad principal recaiga en otra autoridad, indicaron inconformes.
Así, mientras el presidente busca capitalizar políticamente la entrega de material educativo, las acciones que sí están bajo su responsabilidad quedan obligadas a competir con una narrativa oficial donde trasladar libros también cuenta como “trabajo de gobierno”.
Más que informar qué hizo realmente el ayuntamiento, la publicación termina por confundir atribuciones y vender como logro municipal una tarea ajena.
“González Amaro requiere ponerse a trabajar en lo que debe”, expresaron inconformes.
