De la Redacción
El Buen Tono
Amatlán.- La reciente visita del presidente municipal de Córdoba, Manuel Alonso Cerezo, a un predio en la cabecera municipal de Amatlán ha reactivado la alerta entre los vecinos de la zona, quienes ven con preocupación la posible instalación de un proyecto de rastro regional en un área donde anteriormente se pretendía construir un relleno sanitario y que los vecinos cancelaron. La comunidad se mantiene a la expectativa luego de que genere una severa contaminación del suelo y, principalmente, de los mantos acuíferos que abastecen de agua a los hogares de este municipio
Este nuevo episodio no es aislado. Tras el fracaso del proyecto del relleno sanitario en la administración anterior, la llegada de autoridades municipales de Córdoba para evaluar terrenos ha despertado una profunda desconfianza. Los pobladores recordaron que la zona ya ha sido testigo de tensiones por la gestión de residuos y servicios básicos. La transformación del proyecto original a uno de tipo agroindustrial no ha logrado calmar los ánimos, por lo que se mantienen a la expectativa.
El actual plan, ha trascendido como una iniciativa para la sanidad alimentaria en la región la que contempla una inversión estimada entre 30 y 50 millones de pesos. Sin embargo, la preocupación ciudadana radica en que, a pesar de que estará fuera de la mancha urbana, la cercanía con las fuentes de agua representa una amenaza directa para la salud pública y el equilibrio ecológico de la zona.
Los vecinos se encuentran inquietos pero atentos a lo que pueda ocurrir y en caso de ser necesario se unirán para evitar la instalación de un foco de contaminación.
Ante esta situación, los vecinos de Amatlán exigen un proceso de transparencia total y la realización de estudios de impacto ambiental rigurosos antes de que se concrete cualquier obra.
Exigen que su voz sea escuchada y que sus derechos a un entorno saludable no sean ignorados. La lucha por sus recursos naturales continúa, a la espera de respuestas claras.
