La temporada navideña aumenta el riesgo de padecer depresión invernal, pero el aislamiento social y la incertidumbre frente a la pandemia por COVID-19 podrían elevar el porcentaje de personas afectadas por esta condición que se presenta en estas épocas del año.

“Este va a ser un año muchísimo más complicado, ya que lo que está ocurriendo con la pandemia ha hecho que la gente se ponga ansiosa y el aislamiento social tendrá varios estragos en la gente”, expresó en entrevista con Efe el psiquiatra David Szydlo Kon.

El experto en trastornos alimenticios, depresión y adicciones, explicó que la depresión invernal, también conocida como Desorden Afectivo Estacional, afecta entre el 4 y el 8 por ciento de la población mundial cada año.