El dominio global de Amazon sigue siendo irrefutable. Pero, en China, la participación del gigante tecnológico estadounidense en el mercado de comercio electrónico cayó a menos del 1% el año pasado. Por lo tanto, tal vez no sea sorprendente que la empresa, que tiene su sede en Seattle, haya confirmado esta semana que cerrará su negocio en el mercado interno de la segunda economía más grande del mundo.


Desde mediados de julio, los consumidores chinos ya no podrán comprar productos comercializados y producidos localmente a través de Amazon China, que en su lugar se centrará en las ventas de lectores electrónicos Kindle, contenido en línea y productos internacionales a través del mercado global de Amazon.