Adriana Estrada
El Buen Tono
REGIÓN.- La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) puso un plazo máximo hasta el próximo miércoles para que las autoridades atiendan las necesidades urgentes del gremio que van desde la inseguridad en carreteras hasta los cobros municipales por descarga, pero de no recibir respuestas concretas, advirtieron que paralizarán las vías con una movilización que podría involucrar a más de 2 mil 500 unidades.
Pedro Romero Hernández, delegado de Amotac en la región centro, informó que iniciarán con una serie de mesas de trabajo con funcionarios, y aunque dijo que la finalidad no es cerrar carreteras, sí es urgente tener solución real a las problemáticas que enfrenta el sector, por lo que de no haber avances, podrían paralizar las carreteras de la región.
Refirió que, de proceder al bloqueo, estarían presentes en puntos críticos que incluyen tramos de la autopista en San Cristóbal, Sumidero y Rancho Trejo, zonas consideradas de alta circulación de carga y pasajeros. La medida, aunque aún sin fecha definida, podría replicarse en otras entidades.
Destacó que uno de los detonantes más graves es la violencia en las carreteras veracruzanas, pues denunció que solo durante el mes de julio se registraron al menos 150 asaltos contra transportistas, aunque advirtió que la cifra real es superior porque muchos operadores evitan presentar denuncias ante el temor a represalias, los costos legales y la burocracia para recuperar sus vehículos.
Si bien reconoció que la Guardia Nacional ha realizado operativos, señaló que persisten fallas en la recuperación de unidades robadas, así como en la actuación de grúas y peritos. Además, lanzó una acusación directa contra grupos que operan bajo las siglas FPR, a quienes imputó revisiones irregulares en carreteras y posibles abusos de autoridad en perjuicio de los choferes.
El representante transportista en la zona dijo que una problemática que han reclamado en reiteradas ocasiones son los permisos de carga que diversos ayuntamientos exigen a los transportistas, lo que eleva los costos operativos sin justificación clara.
El líder de Amotac insistió en que el movimiento no es un capricho, sino una respuesta al agotamiento de la vía institucional. “Hemos levantado la voz en múltiples ocasiones, pero las respuestas son lentas o nulas. La paciencia se terminó”, sentenció.
Agregó que será este martes cuando la dirigencia nacional y estatal de la organización defina el rumbo definitivo, tras evaluar los resultados de las reuniones en curso. Mientras tanto, los transportistas mantienen la movilización como una opción latente que, de activarse, provocaría severos trastornos viales en la región de Las Altas Montañas y en todo el corredor Córdoba-Orizaba.
