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CDMX.-El sacerdote activista Alejandro Solalinde Guerra informó que permanecerá aislado tras reportarse casos sospechosos de COVID-19 en su albergue para migrantes “Hermanos en el Camino”, en Juchitán, Oaxaca.
“Durante 14 días, no podré salir ni para ir al comedor”, informó el prelado de 76 años de edad tras una valoración del equipo médico del albergue.
La determinación se tomó luego que la doctora Yadira Cajero Cedeño, responsable del área médica del equipo que colabora en el sitio reveló que hay síntomas de dengue o COVID-19 entre nueve migrantes y una persona que forma parte del equipo de trabajo del sacerdote.
Por ahora, informó el prelado, en las instalaciones del albergue se crearon tres áreas de aislamiento: una, donde están confinados los migrantes con fiebre, dolor de cabeza, cansancio y sueño, otra, donde está la mayoría de los centroamericanos que no tiene ninguna sintomatología y la tercera donde él se quedó aislado.
Los síntomas similares a COVID-19 empezaron a presentarse en los últimos tres días, Incluso uno de los elementos asignados a la seguridad del prelado, presentó fiebre, dolor de cabeza, cansancio y sueño, reveló Solalinde, después de informarle al obispo de la diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez, la situación que se vive en el albergue.
El 14 de agosto de 2003, Valencia fue capturado por el Ejército en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco
El michoacano estuvo preso en el Penal Federal del Altiplano hasta el 2012, año en que fue extraditado a Estados Unidos.
Tras declararse culpable de traficar cocaína, el 11 de enero de 2013 la Corte de Florida lo condenó.

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