De la Redacción
EL BUEN TONO
Orizaba.- Cuatro elementos de la Policía Vial fueron arrestados durante ocho horas el miércoles, en medio de un creciente malestar dentro de la corporación por lo que agentes señalan como una política de sanciones, vigilancia y hostigamiento laboral atribuida al jefe de Servicios Operativos, Luis Manuel Campos Méndez.
Los policías inconformes señalaron que las medidas disciplinarias han llegado al extremo de sancionar conductas que consideran menores, mientras se mantiene una vigilancia permanente sobre los elementos durante sus jornadas.
Aseguraron que existe temor incluso de recargarse unos instantes en un poste o contestar una llamada telefónica de un familiar, debido a que cualquier movimiento puede ser fotografiado y utilizado posteriormente como argumento para imponerles un castigo.
De acuerdo con los denunciantes, esta situación ha generado un ambiente de presión dentro de la Policía Vial, donde los agentes aseguran que deben mantenerse vigilantes de cada uno de sus movimientos para evitar llamados de atención o arrestos.
A ello se suma, dijeron, la exigencia diaria de Luis Manuel Campos Méndez para que los elementos mantengan una presentación impecable, incluido el calzado perfectamente boleado. Aunque reconocieron que la disciplina forma parte de las funciones de la corporación, consideraron que las exigencias, combinadas con los constantes castigos, han terminado por generar cansancio e inconformidad.
Los elementos también señalaron al director de Seguridad Pública y Estrategia, Hugo Humberto Bernal Hevia del Puerto, por permitir o respaldar estas prácticas, por lo que demandaron que se revise directamente la actuación de los mandos.
Ante este escenario, hicieron un llamado al alcalde Hugo Chahín Kuri para que intervenga y conozca las condiciones en las que están trabajando los agentes, antes de que el conflicto escale.
Los inconformes advirtieron que, si no existe una intervención de las autoridades municipales y continúan los actos de hostigamiento, podrían organizar una manifestación al interior de la propia policía vial.
