Un equipo de investigadores australianos dio a conocer este viernes (hora local) que ha decidido probar a gran escala una vacuna utilizada durante décadas contra la tuberculosis, esto para comprobar si puede proteger al personal sanitario del coronavirus.

La prueba de la vacuna llamada BCG, se hará entre unos 4 mil trabajadores de hospitales australianos para verificar su capacidad de reducir los síntomas de la COVID-19, precisaron los investigadores del Instituto Murdoch en Melbourne.

Aunque originalmente se desarrolló contra la tuberculosis y aún se administra a más de 130 millones de bebés cada año, el BCG también aumenta la capacidad inmunológica básica del organismo, ayudándolo a responder a los gérmenes con más fuerza”, precisaron estos investigadores en un comunicado.