Tokio y las áreas circundantes estuvieron inusualmente vacías este sábado después de que el gobierno metropolitano pidió a los residentes que se quedaran en casa este fin de semana en un intento por frenar un aumento reciente en los casos de infecciones por coronavirus en esta capital.

Muchos grandes almacenes, cines y parques de atracciones permanecieron cerrados en el área metropolitana y se restringió el acceso a los lugares populares para ver los cerezos en flor, destacó el diario The Japan Times.

El viernes, la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, pidió a los casi 14 millones de residentes de esta capital que permanezcan en sus hogares este fin de semana a menos que tengan asuntos urgentes que atender, tras advertir que la capital está al borde de una explosión de infecciones de coronavirus.