Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- El pulmón verde de las Altas Montañas está siendo sometido a una presión cada vez más insostenible, donde la tala clandestina y la creciente pérdida de cobertura forestal no solo están mutilando el paisaje, sino que han encendido las alarmas entre las autoridades ambientales ante el inminente riesgo de desabasto de agua que enfrentarían las comunidades de la región.

María Luciana Santos Martínez, subdirectora de Área Natural Protegida de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), lamentó qué la afectación a las selvas y bosques está socavando directamente la capacidad de captación de líquido vital, y ante la falta de responsabilidad ciudadana para la conservación y cuidado de los bosques, se corre el riesgo de sufrir muy seriamente de falta de agua.

El problema trasciende la simple pérdida de árboles, pues dijo que, en una geografía montañosa y de pendientes pronunciadas, la ausencia de cobertura vegetal acelera los procesos de erosión, y sin el anclaje de las raíces, el suelo se vuelve vulnerable al arrastre por lluvias y vientos, fenómeno que ya comienza a dejar cicatrices profundas en el territorio.
