

De la redacción
El Buen Tono
El conflicto en Medio Oriente volvió a escalar en uno de los puntos más sensibles para la economía global. Al menos dos buques mercantes reportaron ataques armados mientras intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, luego de que Irán decidiera cerrar nuevamente esta vía estratégica en respuesta al bloqueo estadounidense de sus puertos.
De acuerdo con fuentes de seguridad marítima, los incidentes ocurrieron este sábado 18 de abril, poco después de que Teherán anunciara un reforzamiento militar en la zona. El estrecho de Ormuz es considerado una de las rutas más importantes del comercio energético, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Irán endurece su postura tras presión internacional
El nuevo cierre del paso marítimo se da en medio de tensiones crecientes, luego de que Estados Unidos mantuviera el bloqueo sobre puertos iraníes, afectando sus exportaciones.
Previo a esta medida, sistemas de monitoreo detectaron el tránsito de un convoy de ocho buques cisterna, representando uno de los primeros movimientos relevantes desde que inició el conflicto hace siete semanas. Sin embargo, tras ese paso, Irán anunció la reimposición de controles militares estrictos, elevando la tensión en la región.
Ataques elevan el riesgo en ruta clave
En este nuevo escenario, dos embarcaciones fueron alcanzadas por disparos, según reportes preliminares, lo que refleja el aumento del riesgo para la navegación comercial.
El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, lanzó un mensaje contundente al asegurar que la armada del país está preparada para infligir “nuevas y amargas derrotas” a sus adversarios, elevando aún más la preocupación internacional.
Incertidumbre global y tregua en riesgo
Horas antes de los ataques, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había señalado que existían “buenas noticias” respecto a Irán, aunque sin ofrecer detalles.
No obstante, también advirtió que los combates podrían reanudarse si no se logra un acuerdo antes del fin del alto el fuego, previsto para la próxima semana.
Cabe recordar que Irán había reabierto temporalmente el estrecho tras una tregua de 10 días, pero la falta de avances en negociaciones y el endurecimiento de sanciones provocaron este nuevo cierre, reactivando las alertas en los mercados energéticos y en la navegación internacional.
