• Toda la familia tiene que entrarle para aportar y sobrevivir

Orizaba.- Se quedan cortas las cifras que da a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al informar que una de cada 10 niñas en México trabajó durante 2019, aunado a ello, con la pandemia esta problemática en los estados y también en la zona de las Altas Montañas, se recrudeció y da muestra de la gran necesidad alimentaria que hay en las familias y, sobre todo, en el campo, pues es ahí en donde toda la familia tiene que entrarle para aportar y sobrevivir.
Integrantes del Colectivo Feminista Cihuatlactolli se pronunció ante la información que dio a conocer el INEGI, al manifestar que es cierto que es inadmisible que se estén dando estas condiciones; sin embargo, si se saca del contexto a la familia la acusan de explotación de menores.
Se dijo que lamentablemente, no se entiende que en una familia demasiado pobre la aportación que pueden hacer todos los miembros es más que necesaria, por lo que el dar a conocer los datos no aportan nada si no se resuelve de raíz la problemática del porqué se ven obligados a trabajar.
“Si hay muchas niñas que están en las calles trabajando y algo que no se ve es que también son muchos los que están en el corte del café y no solo en este cultivo, en cualquier otra de las actividades del campo y mucha gente en La Perla se lleva a toda la familia completa a trabajar en las tareas porque se trata de aportar, es inadmisible, sí; pero ¿qué hacemos con esa
necesidad?”, subrayó. 
Se aclaró que desde el colectivo no se justifica que los niños tengan que aportar económicamente mediante un trabajo, pero sí se tienen que exponer los motivos y se realizó un llamado para crear políticas públicas, para que se evite que esto siga ocurriendo, pues los apoyos que se reciben por parte del Gobierno son paliativos insuficientes y tampoco resuelven la problemática.