De la redacción
El Buen Tono
CALI, COLOMBIA.- La alcaldía de Cali decretó un toque de queda entre las 20:00 horas de este lunes y las 06:00 horas del martes, además de ordenar el refuerzo militar y policial en la ciudad, luego del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia y dejó al menos 132 personas muertas.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó que la medida busca garantizar la seguridad y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia que continúan con las labores de búsqueda y rescate entre estructuras dañadas y colapsadas.
“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, señaló el mandatario, quien pidió a la población reportar cualquier intento de saqueo o situación de inseguridad.
La presencia de la Policía y el Ejército será reforzada principalmente en las comunas 17 y 19, así como en las zonas que registraron mayores daños. Hasta el momento fueron desplegados 60 elementos y se prevé que durante la madrugada lleguen hasta 500 efectivos.
La emergencia mantiene a 40 edificios totalmente colapsados, mientras que 188 personas permanecen desaparecidas y 37 han sido rescatadas.
Las autoridades advirtieron que las primeras 48 horas son fundamentales para localizar con vida a personas que pudieran permanecer atrapadas entre los escombros.
Como parte del operativo de emergencia, Cali recibirá además 60 rescatistas procedentes de Bogotá y 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
El gobierno municipal también declaró la calamidad pública, con el objetivo de concentrar recursos y esfuerzos institucionales en la atención de la emergencia, la protección de la población y las labores de rescate.
El epicentro del terremoto se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, visitó Quibdó y posteriormente se trasladó a Cali para supervisar la atención de la emergencia.
