De la redacción
El Buen Tono
Naranjal.- La carretera que conecta a este municipio con localidades como Fortín y Córdoba registra un estado de deterioro crítico, con múltiples tramos afectados por baches, grietas y hundimientos que se agravaron con el paso del tiempo.
Dicha situación, acusaron afectados, representa un serio riesgo para la seguridad vial, especialmente durante la actual temporada de lluvias, cuando las precipitaciones intensifican las condiciones peligrosas y reducen la visibilidad sobre el asfalto.
Los conductores que transitan a diario por esta vía reportaron que los baches se multiplicaron en los últimos meses, algunos de ellos con profundidades que superan los 15 centímetros, lo que obliga a maniobras bruscas y frenados repentinos que aumentan la probabilidad de colisiones o salidas del camino en cualquier momento.
Durante los días de lluvia, el agua se acumula en los hundimientos, formando encharcamientos que ocultan el verdadero tamaño de los daños, convirtiendo cada recorrido en una apuesta contra la integridad del vehículo y la vida de los ocupantes.
Vecinos de la zona y transportistas manifestaron que el pavimento presenta además un desgaste generalizado en su capa asfáltica, lo que provoca que el agua escurra sin control y genere encharcamientos en varios puntos críticos, particularmente en las curvas y pendientes donde la fricción es esencial para evitar derrapes.
La falta de señalización horizontal y vertical en estos tramos agrava el panorama, ya que los automovilistas no cuentan con advertencias previas que les permitan reducir la velocidad con antelación.
Ante este escenario, se sugiere reducir la velocidad, mantener una distancia prudente entre vehículos, revisar el estado de llantas y frenos antes de salir, y evitar adelantamientos en zonas donde la visibilidad esté comprometida por la lluvia.
También resulta necesario encender las luces bajas durante el día para ser más visibles entre la neblina y el agua que suele acompañar a los chubascos que se registran en la región.
Vecinos y comerciantes de la zona añadieron que el deterioro acumulado es resultado de la falta de mantenimiento oportuno por parte de la administración municipal encabezada Francisco Tepepa Miranda.
Aseguraron que pese a los constantes llamados de los ciudadanos, desatiende las solicitudes de bacheo y rehabilitación que la carpeta asfáltica necesita.
La ausencia de acciones preventivas antes del inicio de las lluvias convirtió la vía de comunicación en un foco de riesgo evitable, que ahora pone en peligro a cientos de conductores a diario, dejando en evidencia una omisión que pudo haberse corregido con trabajos periódicos de conservación.
Mientras el ayuntamiento se niegue a asuma su responsabilidad en el mantenimiento de la infraestructura vial en cuestión, la responsabilidad recae en cada conductor para extremar precauciones y priorizar su seguridad, pero también para exigir la mejora del camino a las autoridades municipales en funciones.
