

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Una pareja estuvo a punto de perder a su bebé por un diagnóstico erróneo emitido en un hospital privado de Orizaba, donde la médico tratante aseguró un aborto incompleto. De acuerdo con el testimonio de los familiares de la paciente, los hechos ocurrieron el pasado 31 de marzo.
Ese día, la mujer embarazada acudió al nosocomio donde labora la doctora Elizabeth Centeno Xotlanihua debido a un malestar general y un aumento de temperatura. Sin presentar sangrado alguno, la paciente fue sometida a un ultrasonido endovaginal, tras el cual el personal médico le informó, que había sufrido un aborto incompleto.
Relataron que, pese a que la paciente no presentó sangrado, le ofrecieron dos opciones: pastillas para terminar el aborto o un legrado inmediato. Al pedir una segunda opinión y otro ultrasonido, se lo negaron.
Con el instinto de preservar la vida de su hijo y ante la presión de ser intervenidos de inmediato, la pareja optó por solicitar únicamente la receta de las pastillas citotóxicas y abandonó el lugar, no sin antes enfrentarse a la negativa del hospital a realizar una nueva valoración diagnóstica.
Tras el diagnóstico de la doctora Elizabeth Centeno, acudieron de emergencia a otro hospital privado, donde otra ginecóloga le realizó un nuevo estudio de imagen, donde el resultado reveló que, el bebé estaba vivo y en buen estado de salud, a pesar del malestar materno.
“Gracias a Dios y a su instinto de padres, no se quedaron con esa primera opinión. nunca se queden con una sola opinión. No sabemos cuándo nos podemos topar con gente inepta que se hace pasar por doctores”, señalaron familiares de la madre.
El caso expone una falla grave en el protocolo de atención obstétrica del hospital privado. Especialistas en ginecología señalaron que un diagnóstico de aborto incompleto sin sangrado activo y con signos fetales confusos en un ultrasonido temprano requiere confirmación con estudios adicionales o al menos una segunda valoración médica. Negarse a realizarla podría constituir violación de derechos del paciente y mala praxis.
La familia de la afectada, hicieron un llamado a la población para que, ante cualquier diagnóstico de alto impacto, busquen siempre una segunda opinión médica calificada, especialmente cuando se trata de procedimientos irreversibles como un legrado uterino, pues un diagnóstico equivocado pudo haber terminado con la vida de un bebé sano y con el sueño de una familia.
