Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- La captura de perros en situación de calle por parte de personal municipal volvió a encender la polémica en Orizaba, luego de que ciudadanos grabaran el momento en que trabajadores del ayuntamiento perseguían con cuerdas a un perro color café con líneas blancas en el cuello sobre la calle Madero, en las inmediaciones del Palacio de Hierro. Los hechos ocurrieron a plena luz del día y quedaron registrados en video. Sin embargo, además de la forma en que era perseguido el animal, la indignación ciudadana se centró en la reacción de los funcionarios al percatarse de que estaban siendo grabados.
De acuerdo con los denunciantes, quien intentó intimidar a las personas que documentaban el operativo fue Aldo Agustín Espinoza Llanos, coordinador de Mascori, la clínica veterinaria municipal. En las imágenes difundidas se le observa vistiendo bermudas color beige y saco mientras participaba en las acciones relacionadas con la captura del can. La situación generó cuestionamientos debido a que Espinoza Llanos es diseñador gráfico de profesión y no cuenta con formación como médico veterinario, pese a encabezar una dependencia municipal encargada de temas relacionados con la atención y manejo de animales.
El ayuntamiento justifica las capturas para prevenir el gusano barrenador, pero ciudadanos señalaron que el perro grabado no tenía heridas visibles que justificaran la intervención. Grupos defensores de animales denuncian falta de transparencia: en la administración anterior sacrificaban a los perros y daban su carne a felinos de una reserva para ocultarlo; en la actual se desconoce el destino.
El ayuntamiento no ha informado sobre animales retirados, adoptados o devueltos, ni procedimiento para decidir destino. Activistas denuncian opacidad y actitud hostil de funcionarios al ser documentados. Grabar a servidores públicos es derecho constitucional (artículos 6 y 7). Ciudadanos exigen procedimientos transparentes, conocer el destino de animal y respeto bienestar.
