Pekín.- “Una mentira es una mentira, no importa cuántas veces se repita”, expresó Geng Shuang, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, luego que el gobierno estadounidense acusara a la administración de Xi Jinping de ocultar información clave sobre el surgimiento del nuevo coronavirus y amenazara con juzgar al gigante de Asia y exigirle compensaciones económicas.

“¿Alguien le pidió a EU que diera compensaciones por la gripe H1N1 [Gripe A] en 2009, que se diagnosticó en EU antes de estallar a gran escala y luego se extendió a 214 países, matando a casi 200 mil personas?”, increpó Shuang.

Asimismo, el representante del gobierno chino cuestionó al país norteamericano por el SIDA y por la quiebra de Lehman Brothers que generó la crisis financiera de 2008.

“Algunos funcionarios estadounidenses han hecho repetidos intentos de denigrar los esfuerzos de prevención y control de China, tratando de enturbiar las aguas y encontrar un ‘chivo expiatorio’ para su pobre respuesta interna”, manifestó.

La respuesta llega en un contexto en el que se intensifica la presión internacional sobre China por su forma de gestionar la crisis en el brote inicial. Sin embargo, el vocero subrayó que “el virus es un enemigo común para toda la humanidad (…) China también es una víctima, no un perpetrador y mucho menos un cómplice de COVID-19”.

Shuang enfatizó la necesidad de que la comunidad internacional sea solidaria y trabaje unida, sin recurrir a las acusaciones o a las represalias.

A decir del diplomático, EU prepara demandas colectivas contra China en las que se le pedirán compensaciones económicas. Además se plantea retirar la inmunidad soberana al país asiático para que pueda ser juzgado en tribunales estadounidenses.

“Cualquier duda sobre la transparencia de China no solo es inconsistente con los hechos, sino que también es irrespetuosa con los enormes esfuerzos y sacrificios del pueblo chino”, afirmó el portavoz.

De igual forma, recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue informada sobre el brote desde el primer momento y exhortó a no politizar el tema del coronavirus, como ha pedido la misma OMS.