• Víctor Serralde gana licitación de manera amañada
  • Ha convertido el municipio en su negocio de pide moches y la utilización de empresas fantasmas o que usan facturas falsas, aunado a la entrega de contratos por asignación directa y con prestanombres

CÓRDOBA.- Van dos años sin que Leticia López Landero, presidenta municipal de Córdoba, pueda cumplir su compromiso ofrecido de combate a la corrupción.
Desde el inicio de su mandato, lo que no explicó López Landero es que su gobierno sería incluyente, pero sólo de familiares y amistades, ya que su administración ha sido denunciada en diversas ocasiones por el gran nepotismo que impera al colocar en puestos claves a cuñados, hermanos y sobrinos que sin experiencia solamente pueden hacerle caravana o servirle para oscuros intereses.
La calificación de esta administración está “avalada” con un alto grado de corrupción a través de la creación de empresas fantasmas, la cual se está encargando de las obras de remodelación de varias avenidas y calles de la ciudad de Córdoba, obras que además de tener un sobre costo son de pésima calidad.