CDMX.-  En caso de que las familias almacenen en sus viviendas artificios pirotécnicos para los festejos del 31 de diciembre, deben mantenerlos en lugares fríos, secos y fuera del alcance de los menores, recomendó personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).

Indicó que en los últimos días de 2020, es necesario vigilar que los pequeños 

no se lleven a la boca los cohetes, ya que pueden causarle una intoxicación.

“Si una pieza no estalló, nunca trates de volver a encenderlo, hay que mojarla  y desecharla”, recomendaron.

Añadieron que nunca se debe arrojar los explosivo a las personas, animales, casas o árboles, debido a que pueden ocasionar daños o incendios.