El Buen Tono
Sandra González
Orizaba.- La crisis de personas desaparecidas en México ha rebasado la capacidad operativa de las Fiscalías, donde la falta de recursos y de personal especializado mantiene a los casos acumulándose en escritorios, mientras las familias continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Araceli Salcedo Jiménez, presidenta del Colectivo de Personas Desaparecidas Zona Córdoba-Orizaba, advirtió que aunque existen leyes y protocolos para atender estos casos, la realidad es que la capacidad institucional está muy lejos de responder a la dimensión del problema. “Triste porque es una situación que hemos dado a visibilizar, a conocer. Hay leyes, hay protocolos y lejos de eso vemos que la cifra sigue en aumento. En la actualidad tenemos a más de 165 mil personas desaparecidas en nuestro país y creo que es una cifra bastante grave”, señaló.
Sin embargo, consideró que uno de los principales problemas es la falta de presupuesto para realizar las contrataciones necesarias y crear equipos especializados exclusivamente en materia de desaparición de personas. Explicó que no se requiere únicamente incrementar el número de trabajadores, sino contar con personal dedicado exclusivamente a la búsqueda, investigación, identificación y seguimiento de los casos, incluyendo fiscales, investigadores ministeriales y especialistas jurídicos. “Necesitamos mucho personal, personal que solamente esté en el tema de los desaparecidos, que solamente se dedique a todo aquello que se ha localizado en fosas clandestinas”, expuso.
Salcedo Jiménez señaló que actualmente son apenas tres fiscales quienes atienden esta problemática, una carga que resulta desproporcionada cuando algunos pueden tener más de 600 carpetas de investigación bajo su responsabilidad. “Yo sé que las que están dan lo mejor que pueden, pero es imposible si una persona tiene más de 600 carpetas. Es algo inhumano”, afirmó.
La situación también alcanza al personal de investigación. Detalló que únicamente cinco personas realizan tareas que abarcan acompañamiento a las familias, búsqueda, investigación de larga data e investigaciones de mediano plazo, además de atender los distintos municipios de la región. “Cinco hacen todo lo que pueden: acompañamiento, búsqueda, investigación de larga data, investigación de media data, lo cual es algo muy descabellado”, sostuvo.
Para dimensionar la insuficiencia, la representante del colectivo consideró que tan solo en la zona de las Altas Montañas sería necesario conformar una célula de al menos 20 investigadores ministeriales y de investigación, e incluso esa cantidad podría resultar insuficiente ante la cantidad de municipios y casos de desaparición existentes. “Yo te puedo decir: necesito una célula de 20 investigadores ministeriales y de investigación y a lo mejor me quedo corta, porque estamos hablando de que la zona de las Altas Montañas tiene muchísimos municipios y en todos hay desaparecidos. Pero cinco no se pueden”, sentenció.
La activista subrayó que la falta de personal termina convirtiéndose en un problema que afecta a todos: a las familias que buscan a sus desaparecidos, a las investigaciones que permanecen abiertas y también a los propios funcionarios, quienes enfrentan cargas de trabajo que difícilmente pueden atender de manera adecuada.
Por ello, insistió en que no basta con tener leyes y protocolos si las instituciones carecen de los recursos humanos y económicos para hacerlos efectivos.
