De la redacción
El Buen Tono
El gobierno de Colombia levantó este martes la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego, una medida que permitirá recuperar la vigencia de autorizaciones individuales que se encuentren en regla.
El presidente Abelardo de la Espriella justificó la decisión al señalar que la restricción colocaba en desventaja a los ciudadanos que cumplen con la ley frente a quienes poseen armas de manera ilegal.
“Durante la campaña dije que iba a levantar la suspensión de los permisos para el porte de armas. No hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente decente no pueda defenderse”, afirmó el mandatario en un video difundido en redes sociales.
De la Espriella aclaró que la medida no representa una autorización para portar armas de manera indiscriminada, ya que continuarán vigentes los controles, requisitos y permisos establecidos por las autoridades competentes.
El decreto, que entrará en vigor este miércoles, ordena a las autoridades militares adoptar las medidas necesarias para restablecer la eficacia de los permisos individuales que actualmente se encuentren vigentes.
La disposición no permitirá el porte de armas cuando los permisos estén vencidos, suspendidos, cancelados o revocados, ni en aquellos casos donde exista una prohibición legal o judicial.
El presidente también informó que, entre el 1 de enero y el 3 de septiembre de este año, las autoridades colombianas incautaron 15 mil 700 armas de fuego, de las cuales 14 mil 179 estarían relacionadas con delitos.
Según las cifras presentadas por el mandatario, algunas de estas armas fueron vinculadas con grupos del crimen organizado y organizaciones armadas ilegales.
De la Espriella sostuvo que el Estado debe concentrar sus esfuerzos en retirar las armas ilegales de manos de los grupos criminales y aseguró que las autoridades continuarán con los operativos para decomisarlas.
“Ese es el poder de fuego que el Estado tiene que perseguir y destruir”, manifestó.
