Xalapa.- La contaminación y la presencia humana son algunas de las causas que inciden en la disminución poblacional de las nutrias (Lontra longicaudis), en las inmediaciones del río Actopan, afluente que renace en el lugar conocido como El Descabezadero y desemboca en las aguas del Golfo de México. 

Lo anterior de acuerdo con los resultados de la investigación que llevó a cabo la alumna de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV), Luz Magali Sánchez Méndez y que dio a conocer durante su examen profesional de manera virtual para obtener el título de licenciatura. 

Explicó que el objetivo del estudio fue determinar la abundancia relativa, así como la preferencia de hábitat de la nutria neotropical en el citado afluente y de manera específica documentar su presencia en los alrededores del río,  identificar variables del sitio donde se encuentra para explicar su presencia, cuáles tienen un uso preferencial de la especie y estimar la abundancia relativa. 

Contexto

Luz Magali, quien en 2015 inició su formación profesional motivada por la conservación y cuidado del medio ambiente, manifestó que dicha especie se encuentra distribuida desde la parte Norte de México hasta el Noroeste de Argentina. En México existe en 19 de los 32 estados.

A nivel nacional, precisó, se registraban tres especies: Lontra canadensis, actualmente extinta; longicaudis y enhydralutris, ambas en alguna clasificación de riesgo.  

Subrayó que a pesar de su distribución en el país, la nutria neotropical se enfrenta a muchos problemas relacionados con la contaminación del agua, sobrepesca, desconocimiento de la especie por parte de la población en general, puesto que además de destruir su hábitat y cazarlas, también las capturan como mascotas. 

Por esta razón, explicó, la Unión Internacional de la Conservación para la Naturaleza (IUCN), la catalogó como amenazada, debido a la disminución de sus poblaciones. 

Durante su ponencia dijo que se encuentra en la Norma Oficial Mexicana (NOM) 059 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), referente a la protección ambiental de especies amenazadas y en peligro de extinción y en el Apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), por sus siglas en inglés. 

En cuanto a la medición de la abundancia relativa, contabilizó la presencia de la nutria a través de un método indirecto de excretas y no por la captura del animal. 

Presencia

En su recorrido a lo largo de 30 kilómetros del río Actopan, detectó por medio de las excretas que las nutrias depositan sobre las rocas una abundancia de 0.36, lo cual indica que hay un animal cada tres kilómetros.

Lo anterior lo determinó al dividir el total de excretas entre lo que se conoce como tasa de defecación y el número total de kilómetros recorridos del afluente en mención. 

“De esta forma se hace la estimación de cuántos individuos hay a partir de eso, porque al excretar el animal indica su presencia”, expresó. 

Comparó los resultados con los del investigador Samuel Sánchez Macías, quien en 2003 desarrolló el mismo estudio en 20 kilómetros de los ríos Pescados y Actopan, cuyo resultado arrojó que este último presentaba condiciones más  favorables en cuanto a la cobertura vegetal y calidad del agua para la persistencia de la nutria. En ese entonces, detectó seis animales por kilómetro. 

Pero, entre 2016 y 2018, María Camila Latorre encontró una abundancia relativa muy baja, de 1.6 nutrias. 

Preferencias

Respecto a la preferencia del hábitat de este animal que generalmente se halla en ríos, lagunas, pantanos y zonas salubres, el estudio indica que gusta de sitios con cobertura vegetal amplia y no urbanizados ni con pastizal, porque no le permiten escapar de depredadores y protegerse de condiciones climáticas adversas.

En las conclusiones, reiteró que el uso de suelo urbanizado es rechazado por la nutria, por lo que el ser humano sí es un factor que afecta la presencia de tal especie. 

Es así que recomendó evaluar más parámetros físico-químicos del agua, al igual que la abundancia de presas de la nutria para comprender mejor sus preferencias en el río Actopan, así como continuar y mejorar los estudios de evaluación del hábitat.