El 41.8% de los jóvenes en México no comprende lo que lee ni resuelve operaciones básicas. En la región de Las Montañas, la reprobación en bachillerato alcanza el 8.21% y el abandono escolar el 8.54%. El gobierno federal eliminó los organismos de evaluación para ocultar el tamaño del colapso
EL BUEN TONO
El fracaso educativo en México tiene cifras exactas que el propio Estado decidió dejar de medir. El 41.8% de los estudiantes de 15 años en el país son analfabetas funcionales, según datos de la OCDE, una cifra que duplica el promedio de los países desarrollados (19.7%).
Esta realidad nacional se replica con crudeza en Córdoba,. Los datos más recientes de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) revelan que la región no solo expulsa a sus jóvenes, también los reprueba: el 8.21% de los alumnos de Educación Media Superior no acredita sus materias, y el 5.21% de los estudiantes de Secundaria se queda atorado en el mismo nivel. La ecuación es simple: un sistema que no enseña, no evalúa y no retiene a su población.
El borrado de los termómetros institucionales
El gobierno federal desmanteló la infraestructura de medición educativa. El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) desapareció. La prueba nacional PLANEA fue cancelada. Los nuevos libros de texto fueron politizados y rediseñados bajo un enfoque ideológico que desplazó a las métricas de aprendizaje. El resultado es un sistema que opera a ciegas.
La excusa oficial de la pandemia de Covid-19 carece de sustento: entre 2022 y 2025, con el regreso total a las clases presenciales, los resultados educativos perdieron 7 puntos adicionales. El discurso oficialista defiende un modelo “humanista” que en la práctica ha dejado al 70% de los estudiantes sin la capacidad de resolver operaciones aritméticas simples. No hay un solo avance en ciencias exactas.
El eco local: Córdoba y su 8.21% de reprobación
La tragedia nacional tiene un rostro micro-local en la región de Córdoba. La SEV reporta que, en el ciclo 2025-2026, la Educación Media Superior concentra a 10,385 alumnos. De ellos, el 8.21% reprueba.
En Educación Secundaria, con una matrícula de 10,768 estudiantes, la reprobación es del 5.21%. Estos números revelan que el problema no es exclusivamente la deserción, sino la retención de alumnos que asisten a clases sin adquirir los conocimientos mínimos.
Córdoba tiene una eficiencia terminal del 94.76% en Primaria, lo que significa que casi todos los niños terminan la primaria. Sin embargo, ese éxito aparente se diluye al llegar a la adolescencia. Los estudiantes avanzan de grado con deficiencias graves en lectoescritura y matemáticas, un fenómeno que el sistema normaliza y que constituye la base del analfabetismo funcional que denuncia la OCDE.

