El Buen Tono
De la redacción
Orizaba, Ver.- La presencia de una herida abierta en el lomo de un coyote de la UMA Citlaltépetl, ubicada en el área del Paseo del Río, vuelve a poner bajo cuestionamiento las condiciones de atención clínica que reciben los ejemplares bajo resguardo de este espacio, luego de que un especialista en fauna silvestre advirtiera que la lesión tendría más de 72 horas de evolución y que existe riesgo de infección y miasis.
Durante un recorrido realizado por El Buen Tono en la zona, fue posible documentar mediante fotografías y video al ejemplar detrás de la malla ciclónica, con una lesión visible en la región lumbar, donde se aprecia pérdida de pelo, enrojecimiento y presencia de sangre.
Las imágenes fueron sometidas a valoración del médico veterinario zootecnista Rafael Torres Cabrera, especialista en fauna silvestre, quien identificó la afectación como una laceración expuesta, compatible con un traumatismo. De acuerdo con el especialista, la apariencia de los bordes de la herida permite estimar que la lesión tiene más de 72 horas de evolución, por lo que no se trataría de una afectación recién ocurrida.
Entre las posibles causas se encuentra una agresión intraespecífica, en caso de que el ejemplar comparta espacio con otros coyotes, aunque también existe la posibilidad de que haya sufrido un traumatismo al rozarse o engancharse con algún elemento de la instalación, como la malla o estructuras metálicas. Sin embargo, lo que genera mayor preocupación es la posibilidad de que el animal no esté recibiendo atención clínica oportuna.
Durante la observación del ejemplar no se apreció en la zona lesionada la aplicación de algún medicamento cicatrizante de uso tópico, como Aluspray, que deja una película de color plateado, o Topazone, cuya aplicación suele dejar una coloración amarilla fluorescente.
Este elemento, aunado a la evolución que presenta la lesión, deberá ser aclarado por los responsables de la UMA, pues el especialista recomendó que el coyote sea revisado a la brevedad por un médico veterinario especializado, además de realizar la limpieza y desinfección de la herida y determinar si requiere antibióticos y analgésicos.
El riesgo no es menor. Una herida abierta y expuesta puede infectarse y, particularmente en estas condiciones, convertirse en un punto susceptible para la miasis o “gusanera”, provocada por la infestación de larvas de mosca, complicación que puede agravar considerablemente el estado del animal.
