ORIZABA.- Ante la crisis económica que ha dejado en muchas familias la contingencia sanitaria por la pandemia del COVID-19, las personas están recurriendo a préstamos con financieras e instituciones crediticias y, las más afortunadas, a créditos de nómina, señaló David González Rojas, delegado estatal de la Unión Zapatista de Apoyo a Deudores (UZADE).

Indicó que lamentablemente la pandemia trajo afectación económica a la sociedad entera y la mayoría de personas que iban al día tienen problemas para atender sus necesidades más apremiantes, “pero hasta los de clase media tienen problemas”, aunque en estos casos echan mano de sus pertenencias para solicitar préstamos.

Comentó que esta problemática de salud que se vive en todo el mundo tuvo impacto económico y ahora las amas de casa se ven en la necesidad de solicitar un préstamo, a pesar de que los cobros en intereses son altos.

Señaló que incluso se sabe que ha aumentado el número de solicitudes de préstamos de nómina, pero esto sólo los afortunados que tienen un trabajo y se mantienen, pues hay gente que fue despedida.

Mencionó que tanto financieras como cajas de ahorro y bancos están cobrando altos intereses a través de “contratos leoninos”, en donde el deudor no se sabe defender.

Agregó que ante la necesidad muchas personas ni siquiera leen las cláusulas de los contratos, aunque de por sí no hay cultura entre la población para leer estos documentos, pero luego lo lamentan, porque ante cualquier atraso comienzan a ser acosados e intimidados.

“Al momento no tenemos algún caso en donde se haya incautado algún bien a los ciudadanos, no se ha llegado a ese grado, pero sí hay mucho estrés por parte de los que llegan a caer en atrasos, porque diariamente les llaman para intimidarlos”, expuso.