

De la Redacción
El Buen Tono
Fortín- El pasado viernes dejaron de funcionar las instalaciones del Spartan’s Boxing Team Fortín, uno de los pocos espacios gratuitos y de alto rendimiento que existían en el municipio para formar a jóvenes boxeadores.
La decisión del ayuntamiento que encabeza Alfonso Efraín “Piccolo” Marín, dejó sin un lugar digno de entrenamiento a decenas de atletas que pusieron en alto el nombre de Fortín a nivel estatal, nacional e internacional.
El entrenador Alfonso Hernández Martínez, con 14 años representando al municipio en el boxeo, detalló que desde su reapertura el 26 de enero de 2018, “el gimnasio acumuló 44 medallas estatales, 36 nacionales y cinco internacionales”.
Además, mantenía al mayor número de boxeadores becados del estado de Veracruz, sin cobrar a los deportistas.
El apoyo, añadió, incluía seguimiento escolar y atención médica, tanto para competidores como para quienes no lo eran.
El golpe llegó el 16 de abril, cuando el Ayuntamiento entregó un oficio que daba “sólo ocho días” para desalojar el espacio.
Ante la imposibilidad física de mover en tan corto plazo un ring de una sola pieza y todo el equipamiento instalado, se otorgó una prórroga de 15 días.
Sin embargo, esta sólo sirvió para impedir el ingreso a los entrenamientos, obligando al equipo a sacar todo de manera precipitada.
“Esto es el cierre de un gimnasio, es quitarles a los jóvenes la oportunidad de crecer con disciplina, valores y un techo donde entrenarse y convertirse en campeones”, expresó el entrenador.
Ahora, los 25 boxeadores amateurs y dos profesionales de la selección fortinense deben prepararse para un evento internacional a finales de este mes, al que asistirán 20 atletas de entre 12 y 29 años, sin contar con instalaciones adecuadas.
Mientras el alcalde Alfonso Efraín Marín y su administración presumen obras y eventos, cierran espacios deportivos que demostraron resultados concretos y que funcionaban sin costo alguno para el erario municipal.
En un municipio donde se presume preocupación por la juventud, acciones como esta dejan claro que los logros deportivos y el esfuerzo comunitario valen menos que un oficio de desalojo.
Los padres de familia y la comunidad son el principal respaldo del proyecto.
