

De la redacción
El Buen Tono
El Gobierno de Cuba anunció que eliminará el precio fijo en la venta de combustibles y aplicará un esquema variable basado en los costos reales de importación, en medio de la severa crisis energética que enfrenta la isla.
La medida entrará en vigor a partir del próximo viernes y permitirá que los precios en divisas suban o bajen dependiendo del costo de cada operación de importación. Las autoridades cubanas señalaron que durante años mantuvieron precios estables como una política de protección ante las variaciones del mercado internacional, pero reconocieron que el modelo ya no puede sostenerse económicamente.
El anuncio ocurre meses después de que Cuba autorizó, por primera vez en casi 70 años, la importación privada de combustible, como parte de un paquete de medidas de emergencia para enfrentar la escasez que afecta al país.
En un comunicado difundido por medios oficiales, el Gobierno explicó que la apertura económica permitió la participación de nuevos actores privados capaces de importar y comercializar combustibles en moneda extranjera.
Hasta ahora, las empresas privadas únicamente podían importar combustible para uso interno, sin autorización para venderlo al público.
Las autoridades cubanas atribuyen gran parte de la crisis energética a las sanciones de Estados Unidos, que han complicado el suministro de petróleo hacia la isla. Según el Gobierno cubano, desde enero la administración del presidente Donald Trump sólo ha permitido la llegada de un tanquero ruso con combustible.
Además, el pasado 1 de mayo, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra empresas y bancos extranjeros que colaboren con el Gobierno cubano, aumentando la presión económica sobre la isla.
La falta de combustible ha provocado afectaciones en el transporte, apagones constantes y mayores dificultades económicas para millones de cubanos.
