Houston.- Este 9 de junio se realizó el último servicio religioso dedicado al afroamericano. Su asesinato ha generado una ola de protestas en Estados Unidos y el mundo

George Floyd recibió este martes el último adiós en una ceremonia privada en Houston, Texas, dos semanas después de haber sido asesinado por la policía de Minneapolis, un hecho que generó una reacción mundial para exigir el fin de la brutalidad policial y el racismo sistémico en Estados Unidos.

El servicio luctuoso privado, en el cual solo participaron familiares y amigos cercanos, inició a las 11:00 horas locales en la Iglesia de la Fuente de Alabanza .

Medios locales y nacionales transmitieron las imágenes de las personas congregadas en las afueras de la iglesia, en el suroeste de la ciudad texana, mientras el servicio se transmitió en directo, según portavoces del Centro de Planificación Memorial Fort Bend.

Para evitar la propagación de Covid-19, los asistentes usan cubrebocas y guantes de manera obligatoria

Este martes, tras la realización del funeral de Floyd, tendrá lugar su entierro en el cementerio Houston Memorial Gardens, en Texas.

Los restos del afroamericano serán llevados en un carruaje tirado por caballos y sepultados junto a los de sus madre en un funeral privado.

El féretro color dorado con los restos mortales fue ingresado a una iglesia de Houston por varios hombres afroamericanos con traje negro y barbijo negro por el coronavirus, para una ceremonia con varios cientos de asistentes, entre ellos parientes y amigos de Floyd vestidos de blanco, políticos locales y personalidades, y que capea seis días de duelo.

El cuerpo de Floyd, quien tenía 46 años cuando murió, será llevado luego a un cementerio en un carruaje tirado por caballos y sepultado junto al de su madre.

La víspera miles de familiares, amigos y residentes honraron la memoria del afroamericano, asesinado el pasado 25 de mayo, en un servicio público de seis horas. Este tercer homenaje se realizó en la iglesia The Fountain of Praise.

El crimen policial provocó una significativa reacción que se trasladó a las calles de importantes urbes estadounidenses como Los Ángeles, Chicago, Washington DC, Nueva York, Mineápolis, entre otras.

En otras partes del mundo también se produjeron manifestaciones que condenaron la violencia policial como expresión del racismo.

El levantamiento retoma el Black Lives Matter puesto en marcha tras el asesinato por un disparo policial en el pecho del adolescente Trayvon Martin, y que cobró fuerza con el asesinato en Ferguson, también por la policía, de Michael Brown.