

De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- El erario de Córdoba enfrenta un vaciado constante de recursos públicos a través del consumo de combustible de su Policía Municipal. Según datos de transparencia del ejercicio 2026, la corporación devora un presupuesto mensual de 351,485.12 pesos exclusivamente en Gasolina Magna. Este gasto, que promedia los 11,338 pesos diarios, representa una carga directa para los contribuyentes que no se traduce en una mejora tangible de la paz social en las colonias de la ciudad.
A pesar de que el despliegue operativo implica una inversión semanal superior a los 79 mil pesos, la estrategia preventiva en el municipio se percibe como inexistente. Los niveles de violencia han alcanzado niveles críticos en lo que va del año, marcados por el asesinato de dos empleados municipales pertenecientes a las áreas de Limpia Pública e Hidrosistema. Mientras el dinero de los ciudadanos se consume en los tanques de las patrullas, las balas continúan alcanzando a los trabajadores del ayuntamiento.
La gestión de estos recursos de “élite” contrasta con la deficiencia operativa de una fuerza pública cuestionada por su falta de resultados. Los reportes de ataques armados y civiles lesionados evidencian que el alto costo del combustible no garantiza la seguridad de la población. Para los cordobeses, la presencia policial parece estar más enfocada en patrullajes de alto costo que en la contención efectiva de los homicidios que azotan a la región.
A la ineficacia del gasto se suma la indignación ciudadana por los abusos de autoridad. El pasado 14 de abril, elementos de la corporación fueron captados deteniendo con uso excesivo de fuerza a un joven en el centro de la ciudad bajo el argumento de una “actitud sospechosa”. El hecho resultó particularmente alarmante para los testigos, quienes señalaron que la víctima solo portaba dinero destinado a la compra de medicamentos para un familiar enfermo.
Esta desconexión entre la inversión financiera y la realidad social pone bajo la lupa la administración del presupuesto de seguridad. Mientras el municipio mantenga un esquema donde se prioriza el gasto en insumos sobre la capacitación y el respeto a los derechos humanos, el costo del combustible seguirá siendo visto como un despilfarro. La ciudadanía exige que los más de 350 mil pesos mensuales dejen de quemarse en patrullajes estériles y comiencen a generar la seguridad que Córdoba requiere.
