Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver – Armando Aguilar está vivo, camina, respira y, sobre todo, ha hecho fila en repetidas ocasiones para recibir su Pensión del Bienestar. Sin embargo, para el sistema federal, este adulto mayor fue dado de baja porque para ellos, murió. Sin embargo, don Armando desde agosto de 2025 inicio un proceso de solicitud para adquirir su tarjeta del Bienestar, sin que tenga respuesta hasta el momento.
De acuerdo al afectado, su odisea comenzó en agosto, cuando acudió a las oficinas de Orizaba con toda la documentación en regla para tramitar su plástico, luego de concluir el proceso de inscripción, el encargado le notifico que le avisarían cuando estuviera lista la solicitud y su tarjeta le seria entregada. Confiado, esperó. Pasó noviembre y, al no recibir llamada ni mensaje, regresó. La respuesta fue que aun no estaba su tarjeta. Repitió la visita en diciembre y nuevamente en enero de 2026. En cada ocasión, la misma respuesta negativa.
Lo más indignante no fue solo la espera, sino la negligencia del personal a cargo, pues relató que, en ninguna de sus visitas a la oficina de Orizaba el encargado se tomó la molestia siquiera de teclear su CURP en la computadora para verificar el estatus real del trámite.
