El Buen Tono
Sandra González
Orizaba.- A ocho días de mantener su protesta, las comerciantes conocidas como “canasteras” volvieron este domingo al parque Castillo para exigir al ayuntamiento de Orizaba que respete los acuerdos que, aseguran, les permiten continuar con sus ventas sobre la calle Norte 2 y no sean obligadas a trasladarse al Mercado Cerritos.
Durante el mitin, las vendedoras señalaron directamente al coordinador de Desarrollo Económico, Rey David Mejía Pliego, de negarse a reconocer los acuerdos previamente establecidos y de mantener una postura de confrontación con las comerciantes.
Gaudencio Brito Flores, representante del Frente de Acción Revolucionaria (FAR), advirtió que la reubicación al Mercado Cerritos podría representar un golpe económico para las familias que dependen de esta actividad, pues aseguró que algunas de las comerciantes que anteriormente fueron enviadas a ese espacio terminaron en la quiebra. “Se fueron a la quiebra, las compañeras que ya estuvieron en Cerritos”, afirmó.
El representante también acusó al funcionario municipal de haber amenazado a las comerciantes con intervenir a través del DIF para retirarles a sus hijos, bajo el argumento de que permanecen con ellos mientras trabajan en la vía pública.
De acuerdo con Brito Flores, las amenazas no se habrían limitado al DIF, pues también se les habría advertido que intervendría la Policía para detenerlas y ponerlas a disposición de la Fiscalía, con la intención de iniciarles procesos judiciales.
A estas acusaciones se sumó el señalamiento de que existen videos en los que se observa al coordinador de Desarrollo Económico confrontando a las comerciantes y jaloneando mercancía durante uno de los desencuentros.
“Tenemos videos en donde aparece el cobarde agresor de mujeres Rey David confrontando a nuestras compañeras, donde se ve claramente cómo jalonea la mercancía a unas mujeres; no puede ser posible que en ese departamento haya un agresor de mujeres”, sostuvo Brito Flores.
Las canasteras insistieron en que no buscan confrontarse con el Ayuntamiento, sino conservar las condiciones que les permitan continuar trabajando y llevar ingresos a sus familias. Por ello, advirtieron que mantendrán su movimiento hasta obtener una respuesta de las autoridades y que se reconozcan los acuerdos que, aseguran, ya habían sido establecidos.
La protesta entra así en su segunda semana sin que, según las manifestantes, exista una solución de fondo al conflicto, mientras crece la tensión entre las comerciantes y el área municipal encargada del Desarrollo Económico.
