El esfuerzo de la comunidad científica arroja cada día un poco de luz sobre el funcionamiento del coronavirus. Un trabajo reciente, publicado en la revista eLife, ha encontrado que la proteína S (Spike) del virus SARS-CoV-2 contiene una secuencia proteica de 8 aminoácidos (RRARSVAS) idéntica a la de una proteína humana, la ENaC-α. La proteína S, que se encuentra en la envuelta del virus, facilita su entrada a las células humanas para infectarlas.

La proteínaENaC-α, que regula el balance de sodio en células epiteliales, es crítica para el correcto mantenimiento de la interfase aire-líquido en los pulmones, y su disminución o disfunción genera problemas respiratorios. Tanto la proteína S del virus como la ENaC-α humana requieren un procesamiento similar para ser activas, y la zona en la que necesitan ser procesadas (la secuencia RRARSVAS) es idéntica. Los autores proponen que, al poseer esta secuencia, el virus competiría por los mecanismos de activación que utiliza la proteína ENaC-α , lo que daría lugar a los problemas respiratorios que observamos en los enfermos de COVID-19.