Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.- A pesar de que el termómetro superó los 30 grados durante el desfile del 21 de mayo, y de que padres de familia propusieron recorrer el horario a la tarde como en años anteriores, las autoridades locales hicieron caso omiso. El saldo fue de al menos 12 personas atendidas por insolación, de acuerdo con la Cruz Roja.
La decisión de mantener el evento en el horario más caluroso expuso innecesariamente a niños y adultos mayores. El desfile estuvo desangelado, hubo ataques contra vendedores ambulantes, y ni la gobernadora Rocío Nahle ni el diputado federal Zenyazen Escobar García asistieron, lo que marca una distancia entre el gobierno estatal y el municipal.
El presidente municipal Manuel Alonso minimizó lo ocurrido: “Gracias a Dios no nos enteramos nada malo, todo bien”. Mientras él declaraba un “saldo blanco”, los servicios de emergencia atendieron a 12 personas por golpe de calor, cifra confirmada por la Cruz Roja. “La verdad ni nos cansamos ni nada”, dijo el alcalde, evidenciando desdén por quienes sí padecieron los estragos del sol.
Cabe recordar que Zenyazen Escobar, ausente en el desfile, recientemente fue señalado por el escándalo del yate incendiado donde fue encontrado con mujeres en una fiesta.
La ausencia de ambos funcionarios refleja el distanciamiento entre el gobierno del estado y el municipio, mientras la vida de los niños se puso en riesgo por las altas temperaturas.
