De la redacción
El Buen Tono
Las tensiones alrededor de la central nuclear de Zaporiyia volvieron a aumentar luego de que representantes de la planta denunciaran una serie de ataques con drones contra su centro de entrenamiento, en una zona considerada estratégica para la seguridad de las instalaciones nucleares.
De acuerdo con el servicio de prensa de la central, los ataques comenzaron durante la noche del 12 de septiembre y, hasta este domingo, se habían contabilizado más de 10 incursiones con drones atribuidas a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Las autoridades de la planta señalaron que, de manera preliminar, no se reportaron víctimas como consecuencia de los ataques. Sin embargo, especialistas evalúan los posibles daños ocasionados a la infraestructura.
La central advirtió que el riesgo de nuevos ataques permanece elevado y sostuvo que las agresiones contra un inmueble destinado a la preparación del personal nuclear representan una amenaza para uno de los componentes del sistema de seguridad de la instalación.
A estos hechos se sumó una denuncia del director de la agencia atómica rusa Rosatom, Alexéi Lijachov, quien afirmó que dos militares rusos murieron durante un ataque contra camiones cisterna que transportaban combustible diésel destinado a la central.
Según Lijachov, los hechos ocurrieron el viernes, cuando varios vehículos fueron atacados mediante una operación que calificó como combinada. Aseguró que además hubo varios militares heridos, algunos de ellos de gravedad.
El funcionario afirmó que los elementos militares se encontraban en el lugar como apoyo a una misión de carácter civil relacionada con el suministro de combustible para la planta.
La central nuclear de Zaporiyia, considerada la mayor de Europa, permanece bajo control ruso desde marzo de 2022, en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania. La seguridad de la instalación ha sido motivo constante de preocupación internacional debido a los enfrentamientos registrados en sus alrededores.
