De la redacción
El Buen Tono
El brote de ébola declarado a mediados de mayo en la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando y ya suma 2 mil 862 muertes y 5 mil 945 casos confirmados, de acuerdo con el balance actualizado hasta el 28 de agosto.
La emergencia sanitaria se ha extendido a 60 zonas sanitarias, luego de que Biena y Manguredjipa, en la provincia de Kivu Norte, fueran incorporadas el viernes a las áreas de atención. La tasa de letalidad se ubica actualmente en 48.1 por ciento.
Conflictos armados complican la contención
El epicentro del brote se encuentra en Ituri, una provincia afectada por la presencia de grupos armados vinculados con Estado Islámico. La violencia y los desplazamientos de población han complicado las labores de vigilancia, seguimiento y contención del virus.
Parte de las personas desplazadas llega a Kivu, donde también existe un conflicto entre el Ejército congoleño y las milicias del M23. Esta situación dificulta la coordinación entre las autoridades y los equipos médicos encargados de controlar la propagación del ébola.
El personal sanitario también ha sido afectado por la violencia. Datos citados de la Organización de las Naciones Unidas señalan que se han registrado alrededor de 260 ataques contra trabajadores médicos, con al menos ocho fallecidos.
Además, otros 43 trabajadores sanitarios han muerto después de contraer ébola durante la emergencia.
Congo recibe primeras vacunas
En medio de la emergencia, la República Democrática del Congo recibió este sábado las primeras dosis de la vacuna Ervebo y espera recibir un total de 70 mil dosis durante los próximos días.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que las vacunas serán utilizadas en programas adicionales de ensayos.
Sin embargo, la cepa Bundibugyo, identificada en este brote, no cuenta actualmente con una vacuna específica conocida, por lo que las autoridades buscan evaluar la protección que pueda ofrecer Ervebo.
La OMS señala que los efectos secundarios graves de esta vacuna son poco frecuentes, mientras los equipos sanitarios mantienen las labores para contener los contagios en las zonas afectadas.
