JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

De la redacción
El Buen Tono

Los equipos de emergencia de Nepal y China mantienen una carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes y recuperar víctimas tras el deslave y las inundaciones que golpearon la región del Himalaya el pasado miércoles.

El desastre dejó al menos 768 personas muertas y más de 3 mil desaparecidas, mientras las labores de rescate avanzan entre caminos destruidos, fuertes corrientes de agua, lluvias y el riesgo de nuevos deslizamientos.

El fenómeno se originó tras el colapso de un glaciar en una zona montañosa cercana a la frontera entre Nepal y el Tíbet, en China. El agua, lodo, rocas y escombros avanzaron por los cauces de la región y arrasaron poblaciones, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas.

De acuerdo con los últimos balances oficiales, 752 personas murieron en Nepal y 16 en la región autónoma del Tíbet. Además, las autoridades reportan 2 mil 502 desaparecidos en Nepal y 546 en territorio chino.

Rescates avanzan entre ríos crecidos y caminos destruidos

Las operaciones se desarrollan en condiciones particularmente difíciles debido a la destrucción de infraestructura y al comportamiento de los ríos.

En Nepal, las autoridades alertaron por el aumento del caudal del río Bhotekoshi, en el distrito de Rasuwa, por lo que pidieron a los equipos de rescate extremar precauciones.

Las acumulaciones de lodo y rocas que bloquearon algunos cauces también generaron nuevos riesgos. Una de estas obstrucciones formó un lago que obligó a modificar temporalmente las operaciones por temor a una nueva inundación.

Las lluvias han complicado todavía más el acceso a las zonas afectadas. Algunos caminos quedaron destruidos o cubiertos de lodo, mientras las comunicaciones permanecen interrumpidas en diferentes puntos.

Los equipos de emergencia utilizan maquinaria especializada para retirar materiales y abrir accesos a lugares donde podría haber personas atrapadas.

Más de 100 trabajadores podrían estar atrapados en un túnel

Uno de los principales focos de búsqueda en Nepal se encuentra en las instalaciones de la central hidroeléctrica Trishuli-3, donde las autoridades creen que más de un centenar de trabajadores podrían permanecer atrapados dentro de túneles.

Los rescatistas utilizan equipos de perforación para avanzar hasta uno de los accesos y preparar el ingreso al túnel. El objetivo es establecer contacto con los trabajadores y determinar si existen sobrevivientes.

La emergencia afectó especialmente a trabajadores de proyectos hidroeléctricos instalados a lo largo de los ríos de la región. Cientos de trabajadores permanecen desaparecidos en distintos proyectos y túneles de las zonas más golpeadas.

Miles de personas continúan desaparecidas

Entre las personas cuyo paradero se desconoce se encuentran habitantes de las comunidades afectadas, trabajadores extranjeros, turistas y peregrinos que se encontraban en la región del Himalaya.

Las autoridades de Nepal y China continúan actualizando las listas de desaparecidos conforme reciben reportes de familiares y consiguen acceder a zonas que permanecían incomunicadas.

En Nepal también comenzaron los procedimientos para identificar los cuerpos recuperados. Debido a la cantidad de víctimas y a las dificultades para establecer su identidad de inmediato, las autoridades toman muestras de ADN y registros de cada cadáver.

Algunos cuerpos fueron encontrados río abajo, fuera de las principales zonas afectadas, debido a la fuerza de las corrientes.

El colapso de un glaciar provocó la tragedia

La emergencia comenzó el miércoles, cuando el colapso de un glaciar desencadenó una enorme cantidad de agua, lodo, hielo y rocas que descendió por los valles del Himalaya.

El fenómeno provocó inundaciones repentinas y deslizamientos que afectaron ambos lados de la frontera entre Nepal y China. Las corrientes destruyeron viviendas y vías de comunicación, además de causar daños en infraestructura estratégica, incluidas instalaciones hidroeléctricas y pasos fronterizos.

Especialistas han relacionado este tipo de fenómenos con la creciente inestabilidad de los glaciares y del terreno en las regiones montañosas. La tragedia también vuelve a poner sobre la mesa los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas de alta montaña y la estabilidad de las masas de hielo.

Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades mantienen vigilancia sobre los ríos y las zonas donde se han formado acumulaciones de agua y sedimentos. La prioridad es localizar a las personas desaparecidas, rescatar a quienes pudieran seguir con vida y recuperar los cuerpos de las víctimas.

CANAL OFICIAL