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DE LA REDACCIÓN

EL BUEN TONO

Córdoba. – La incógnita sigue en el aire: ¿quién es el segundo aviador del naranja? Tras las recientes peticiones ciudadanas para auditar a las regidoras Jaqueline Rodríguez y Nayibe Sacre por los señalamientos relacionados con sus aviadores —esposo, cuñado, Sue Villegas y Oliver Hernández Vallejo—, la pregunta es inevitable: ¿quién autorizó y quién permite que cobren?

Son cuatro personas que, de acuerdo con los señalamientos ciudadanos, no tienen presencia en las instalaciones del Palacio Municipal ni reconocimiento entre quienes laboran ahí. “Nadie los ha visto trabajar”. Mientras tanto, el movimiento que sí aparece es el de la página “Naranja” de Movimiento Ciudadano, donde se promueven reuniones que, según la denuncia, serían financiadas mediante sueldos pagados con recursos públicos.

El caso más reciente señalado es el de Sue Villegas, quien cumpliría un horario laboral en la empresa avícola AUDACE, donde percibe un salario acorde con su puesto administrativo, como cualquier ciudadano. Sin embargo, también cobraría 25 mil pesos en el Ayuntamiento con el mismo horario laboral. La pregunta cae por su propio peso: ¿cómo cumple ambos trabajos al mismo tiempo?

Y luego aparece el fantasma naranja: Oliver Hernández Vallejo, señalado como “asesor” y quien, según la denuncia, cobraría 25 mil pesos sin que exista referencia de su presencia laboral. La acusación ciudadana va todavía más lejos: se afirma que no existe registro visible de INE, CURP o referencia alguna. Entonces surge la pregunta que alguien tendrá que responder: ¿cómo dieron de alta a una persona que, según estos señalamientos, no existe? ¿Quién autorizó ese sueldo?

Los 25 mil pesos mensuales podrían destinarse a baches, luminarias, jardineras, parques o apoyo a quienes realmente lo necesitan. En cambio, los denunciantes sostienen que el dinero de estos aviadores estaría financiando actividades de Movimiento Ciudadano y promoción política fuera de tiempo, utilizando recursos provenientes del erario.

Ya no más pantallas de “emprendimiento” en parques que necesitan inversión, mientras alguien se embolsa el dinero sin trabajar. Ya no más campañas naranjas que, según el señalamiento ciudadano, maquillan el uso de recursos públicos. Si existen aviadores, que se recorten; si existen nóminas irregulares, que se investiguen; y si alguien cobra sin trabajar, que responda.

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