EL BUEN TONO
Córdoba, Ver. El proyecto de tótems informativos, presentado oficialmente como una estrategia de la campaña “Córdoba, ciudad legible, limpia e incluyente”, se ha convertido en un ejemplo emblemático de la negativa sistemática del Ayuntamiento a transparentar el uso del espacio público, el origen de los recursos y los acuerdos comerciales.
A pesar de que el municipio anunció que la instalación de señalética fue posible gracias a un “donativo por parte del sector empresarial” sin costo para las finanzas públicas, la realidad es que las estructuras colocadas en el Centro Histórico acumulan quejas ciudadanas por obstruir banquetas y por albergar publicidad comercial de Zapaterías México .
La ciudadanía ha exigido conocer si existe un contrato o convenio para estos espacios, cuánto se cobró por su uso y si se ofreció en igualdad de condiciones al resto de los comercios; preguntas que hasta la fecha no han sido respondidas .


Los oficios de transparencia emitidos por las áreas municipales ante las solicitudes sobre el financiamiento, los insumos, la subcontratación y la publicidad de los tótems, dan cuenta de un “lavado de manos” administrativo: cada dependencia se declara incompetente y ninguna ofrece respuesta de fondo.
La Coordinación de Servicios Municipales rechazó tener atribuciones sobre el tema, el área de Comunicación Social se deslindó argumentando que no realizó tratos con los particulares, y la Secretaría del Ayuntamiento admitió carecer del acta de Cabildo que autorizara el gasto, limitándose a adjuntar una invitación a empresarios para participar en un eventual programa piloto, documento que no acredita montos, ni la recepción de donativo alguno, ni la autorización para el uso de los espacios .
La regidora opaca que se supone vigilancia Transparencia
Lo paradójico es que la misma regidora que presume la comisión de Turismo y que detenta la vigilancia de la Comisión de Transparencia, Itzel López González, ha anunciado públicamente la ampliación del proyecto de tótems y el impulso de la marca de Pueblo Mágico, sin que ello se traduzca en la entrega de la información que ella misma tiene la obligación de fiscalizar.
