Andrés Timoteo
Columnista

NEOLOGISMOS PANDÉMICOS
La pandemia de Coronavirus impactó el habla cotidiana en todo el orbe, ya se ha dicho, pero en el caso del idioma español se acaban de oficializar las nuevas palabras que generó. El martes pasado, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) incorporó al diccionario varios términos sobre el tema epidémico que ya pueden utilizarse sin entrecomillarlos, ponerlos en cursivas o considerarlos como arribismos lexicológicos.
Las nuevas palabras añadidas al Diccionario de la Lengua Española (DEL) son: Coronavirus, Covid, coronavírico desescalada, confinado, confinar, confinamiento, desconfinamiento, cuarentenar y cuarentenear, estacionalidad, barbijo, farmacovigilancia y seroprevalencia. El uso de estas ya lleva meses, desde que inició la crisis sanitaria pues se tuvo que recurrir a ellas o construirlas para explicarla.
Obviamente, la utilización de esos términos se incentivó desde los medios de comunicación que necesitaron de esos neologismos para tratar el fenómeno pandémico. Ahora, la Docta Casa, como también se le conoce a la RAE, ya los aprobó como parte del idioma. Por cierto, además de la lexicología pandémica también creció la correspondiente a la tecnología digital.
Las nuevas palabras reconocidas en el DEL en este rubro son: trol, trolear, troleo, emojí, emoticon, foreo (participar en foros de internet), hilo (en las conversaciones seguidas sobre un mismo tema en los mismos foros-, chip, avatar, videochat y videollamada. El habla mexicana colocó tres nuevas palabras en el diccionario del español: nacho, tapanco y texmex, referente a la comida con influencia mexicoestadounidense.
En el contexto epidémico, la Unión Europea castigada actualmente por la segunda ola de la Covid-19 y a la expectativa por la vacuna, ya ha anticipado los planes para comenzar a aplicarla a inicios del año próximo. Para eso se anunció la compra de mil 400 millones de dosis a las farmacéuticas a fin de inmunizar 800 millones de personas en cuanto sean liberadas las patentes para colocarlas en el mercado.
Las autoridades de países como Francia y España anunciaron que los primeros que serán inmunizados son los adultos mayores. La Alta Autoridad en Salud en Francia informará al público esta semana el proyecto ejecutivo sobre los grupos poblacionales que tendrán prioridad en el acceso a la vacuna y el puntero son los ancianos que habitan en las 7 mil 200 residencias de retiro.
En total serán 600 mil ancianos que habitan estas estancias, así como 400 mil trabajadores de las mismas, para hacer un total de un millón de vacunados. A la par la vacuna se aplicará a todos los adultos mayores de 65 años en todo el país, aunque no estén en casas de retiro. El tercer grupo prioritario son los trabajadores sanitarios -médicos, enfermeras, camilleros, auxiliares de enfermería, paramédicos, conductores de ambulancias y demás empleados de los hospitales, sean privados o públicos-.
 
JUSTICIA SANITARIA
El cuarto grupo corresponde a personas con padecimientos crónicos y mujeres embarazadas que al contagiarse pueden agravar su situación. Y el quinto grupo engloba al resto de la población, aunque para ellos los expertos sostienen que la vacuna llegaría entre mayo y junio del 2021. De esta manera se trastoca el famoso triaje aplicado durante la primera ola de la pandemia para decidir a quién brindaban tratamiento de reanimación considerado la expectativa de vida y capacidad de resistencia.
Los ancianos fueron las víctimas de esa selección que desató una polémica mundial porque las personas más jóvenes eran priorizadas en el tratamiento contra la gripe pandémica. Ahora, los adultos mayores serán los primeros en ser vacunados para ofrecerles la oportunidad de sobrevivencia que -muchos de ellos- no tuvieron en la primavera. Tal decisión puede considerarse como la reparación de aquella selección casi salvaje -se antepuso esa ley del más resistente y no fueron pocos los que apelaron a la “selección natural”- durante el primer zarpazo vírico. Un ejercicio de justicia sanitaria.
En España, el Ministerio de Sanidad anunció el viernes pasado tres etapas de vacunación para el 2021 y quince grupos de la población que recibirán de forma escalonada las dosis inmunitarias. Ahí también los adultos mayores que habitan en casas de retiro, así como personal adscripto a estas serán los primeros. Un total de 2.5 millones de personas se incluyen en este grupo de alta prioridad y la etapa de inmunización se efectuará de enero a marzo.
En el siguiente grupo están los mayores de 65 años y personas en condiciones de alto riesgo como las que padecen patologías crónicas, así como empleados sanitarios de todas las instituciones, tanto públicas como privadas, que recibirán la vacuna de marzo a mayo. Después vendrán los otros grupos para la tercera etapa que iniciará a finales de mayo hasta el otoño y principios del invierno del próximo año.
Los tiempos establecidos por ambos países confirman lo que tanto se teme: que el Coronavirus mantendrá ocupados a todos durante el 2021 y que la pandemia no se acaba al confirmarse la vacuna ni al comenzar su aplicación, sino que se quedará para siempre entre nosotros. Un indicio de eso son las previsiones que ha tomado Europa para la vacuna contra la Covid-19. Como se citó líneas arriba, se comprarán mil 400 millones de dosis para inmunizar 800 millones de personas. Es decir, el doble. ¿Por qué?
Se prevé que la inmunidad que aporte la vacuna no sea permanente sino de mediano plazo y para cuando se esté concluyendo la última etapa de vacunación, por allá de diciembre, los primeros que fueron vacunados -entre enero y marzo- ya estarán por agotar el periodo inmunizante -que puede ser de un año o menos- y será necesaria una revacunación. De ahí la adquisición de ‘stocks’ de vacunas para largo plazo.
Por eso, los países europeos también incorporaron a sus presupuestos para el 2021 ese gasto en salud que -se estima- será permanente. En síntesis: el Coronavirus llegó para quedarse. La mala noticia es para México donde ni siquiera se etiquetó el presupuesto para el primer lote de vacunas. ¿Quién será vacunado primero, habrá suficientes dosis y qué pasará cuando se agote el lapso de inmunidad?, ¿lo que diga el dedito del caudillo?
 
DOS AÑOS
Hablando del ínclito, mañana martes se cumple el primer tercio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. El balance es controversial -por no decir negativo- en casi todos los rubros. El principal y que pesa como una losa es que incumplió la promesa de que en dos años estaría pacificado el país tras controlar la inseguridad y la violencia provocadas por el crimen organizado.
Sucedió lo contrario, en todo el territorio nacional hay regiones que están bajo el control de las bandas delictivas y el conteo diario de muertos y desaparecidos supera al de los sexenios anteriores. La arenga de “abrazos y no balazos” que anunció el tabasqueño se cumplió al pie de la letra, pero no para apaciguar la nación sino para consentir a los criminales.
Un ejemplo imperdible de lo anterior y que resume el plan gubernamental para enfrentar a los narcotraficantes sucedió el fin de semana en Baja California cuando López Obrador no quiso atender a la madre de un pescador detenido que se acercó al convoy presidencial para pedirle ayuda. El mandatario no se dignó a descender del vehículo y ni siquiera bajó los vidrios para escucharla.
Las redes sociales estallaron ante eso y viralizaron la frase “no fuera la mamá de El Chapo” comparando la actitud de López Obrador para con una y otra. Recuerden que el 29 de marzo en una gira por Badiraguato, Sinaloa, el presidente se acercó a la camioneta de Consuelo Loera, madre del capo del Cartel de Sinaloa, a saludarla de mano. Esas dos actitudes retratan la política presidencial para con la mafia que es de terciopelo y para con el pueblo que es de indiferencia, rayando el desprecio.
Tampoco hay ni obras de gran calado, pues lo único importante son tres proyectos que a estas alturas ya parecen un capricho personal de López Obrador: la refinería Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Maya. A ellos se han destinado miles de millones de pesos, incluidos los montos del subejercicio presupuestal en los estados -entre ellos Veracruz- en el que se incurrió adrede para trasladar el dinero que debió ser para proyectos locales de impacto a la ciudadanía. Y así un largo etcétera.
Para aquilatar mejor la llamada “cuarta transformación” como el mismo López Obrador nombró a su proyecto gubernamental, lo más práctico es visualizar a los afectados o por lo menos a los decepcionados del mismo en estos dos años transcurridos: beneficiarios de las guarderías infantiles -desaparecidas-, del Seguro Popular -desaparecido-, los integrantes de los movimientos ecologistas y feministas -acusados de manifestarse para dañar la imagen presidencial-.
Los niños con cáncer -y en general de todos los pacientes oncológicos-, los portadores del VIH, los enfermos renales, los familiares de personas desaparecidas, los migrantes, los damnificados con los meteoros -recientemente los propios paisanos de López Obrador en Tabasco-, los artistas, los promotores culturales, los burócratas -lo de bajo escalafón no de la alta burocracia- y los trabajadores de la salud.  Ninguno de ellos puede hablar bien de estos 24 meses de gobierno.
En Veracruz, el gobierno del morenista Cuitláhuac García también cumple dos años mañana y su evaluación es más lastimosa que la federal. Lo destacable es la zozobra colectiva porque ya se cumplen los dos años que exige la constitución para que no se convoque a nuevas elecciones en caso de la ausencia del gobernador y se ha dicho hasta el cansancio que después de diciembre García Jiménez solicitará licencia al cargo para evitar someterse a la revocación de mandato y para que no sea un lastre en las elecciones del 2021. ¿Lo hará? ¡Qué nervios!, dirían los insidiosos.