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  • Por Andrés Timoteo / columnista

LOS ‘PANDEMIALS’
La pandemia de Coronavirus no solo es un fenómeno sanitario sino también social, económico, cultural y, por ende, antropológico. Por eso, los estudiosos ya acuñaron el término “pandemials” para clasificar a los que están viviendo el zarpazo vírico. De entrada, la “generación pandemial” se refiere a los niños, adolescentes y jóvenes a los que les tocó vivir los efectos socioeconómicos de la enfermedad,
Ellos, los más jóvenes, recordarán – y sufrirán – más puntualmente lo inédito del 2020 y 2021 como la cancelación de la escuela presencial, la suspensión del contacto físico con sus compañeros y amigos, la modificación de la enseñanza con las clases telemáticas, el aprendizaje obligado de las herramientas en línea, el teletrabajo y el aislamiento domiciliario.
Los ‘pandemials’, afirman los sociólogos, tuvieron que adaptarse a la soledad. A vivir en un espacio cerrado y con mínima interacción física salvo con sus familiares. La conexión de ellos con el mundo exterior tiene como intermediarios un teléfono móvil o una computadora, y esa soledad física también lleva enganchadas algunas turbaciones mentales como la depresión, el estrés, la ansiedad, el sedentarismo, entre otras.
Hay estudiosos que consideran que no solo los jóvenes pertenecen a la “generación pandemial” sino que son todos los habitantes del plantea que vivieron la Covid-19. Los ‘pandemials’, dicen, “somos todos” porque todos seremos “sobrevivientes de un naufragio colectivo”, como señala el poeta argentino Pablo Benedetti. Es, por lo tanto, una generación suigéneris, de amplitud casi total desde la lectura sociológica, aunque por las mismas leyes biológicas serán los más jóvenes quienes resentirán con mayor profundidad y por más tiempo el impacto que dejará la peste.
Por el momento todos vamos en el mismo barco, algunos se ahogarán y otros llegarán a puerto, pero ninguno se escapará de grabar en su memoria estos días aciagos ni estarán exentos de padecer cualquiera de sus saldos. También los ‘pandemials’ tendrán la responsabilidad cambiar al mundo. Pareciera un eufemismo reciclado, pero la peste enseñó lo que debe ser prioridad para la humanidad.
La vida debe estar por encima del dinero, es una. Otra, que más precioso el aire respirable -o sea el oxígeno – que el oro, que la compañía de los seres queridos y el poder despedirlos de forma presencial cuando alguno está enfermo o muere vale mucho más que cualquier lujo hedonista, que la casa común -el planeta y sus ecosistemas- con todas sus criaturas debe ser respetado y cuidado, y que el bienestar colectivo está por encima del individual. En síntesis: los ‘pandemials’ tienen -tenemos- la obligación de evitar que volvamos al ciclo perverso de antes.
Mientras los conocedores clasifican y marcan pautas al ‘nuevo mundo’ que surgirá tras la pandemia, habrá que atender la realidad inmediata que es una plaga misma que está imparable en su tercera ola en la mayor parte del mundo. En Europa sigue elevándose el número de infectados, el ritmo de muertes y la saturación de hospitales.
Ante eso, ya desde la semana pasada Francia generalizó el ‘toque de queda’ durante 12 horas pues inicia a las 6 de la tarde y concluye a la 6 de la mañana. Es un encierro nocturno, la antesala de otro confinamiento total. Olivier Véran, ministro de Salud, anticipó que en los próximos días se podría decidir por un tercer confinamiento. Lo mismo está en análisis en la mayoría de los países de la Unión Europea donde hay riesgo real de un colapso en el sistema sanitario.
La pandemia se ha acelerado a causa de las primas trillizas del SARS-CoV-2 o sea las variantes británica, sudafricana y amazónica del virus mutado, y que ya se han extendido a decenas de países y dieron al patógeno una capacidad de contagio mucho más agresiva.  La vacunación está rezagada mientras que el Coronavirus con sus nuevas parientes podría dejar secuelas más mortíferas que en la primera y segunda oleada.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades advirtió que, de continuar la actual tendencia infecciosa, para febrero todos los hospitales estarán rebasados y la gente podría morir en sus casas o en la calle -vaya, como ya sucede en México-. Así de grave es el pronóstico.
 
CACHETADA KARMÍCA
Y la bomba dominical para México fue que el negacionista por excelencia dio positivo a la Covid-19, es decir el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador ya se contagió de la enfermedad que tanto refutó y minimizó. Tiene “síntomas leves”, dijo, ojalá se recupere para evitar que una crisis política que se sume a la sanitaria. ¿Es el bumerán vírico, el karma o la inercia ante la necedad institucional? Cualquiera se acomoda, son las cachetadas de la realidad a los negacionistas.
Otro caso folclórico es el del ex panista xalapeño, Alejandro Cossío, quien al parecer les tomó el pelo a todos -los que le creyeron, claro-, al pregonar que tenía un contrato para comprar 2 millones de vacunas anti-Covid rusas, Sputnik V, que el gobierno de Nuevo León ya le había encargado un lote, al contrario de la administración de Veracruz a la que no le interesó la oferta a pesar de que se la ponía en ‘charola de plata’. Todo es un gran bulo. Los rusos ya desmintieron tratos con el xalapeño al igual que el gobierno neoleonés.  
Así, de nueva cuenta Cossío Hernández hace de las suyas. Al principio de la pandemia ofrecía el mejor desinfectante mata-Covid del mundo y nadie se lo compró. Es un mentiroso patológico porque durante la fidelidad y el duartismo se decía farmacéutico y proveedor de medicina, pero nunca lo fue. Durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes intentó cobrar un adeudo millonario porque Javier Duarte no le pagó los últimos meses y se le fastidió la transa. Por supuesto que no le pagaron y el propio Yunes Linares lo describió como “coyote” que no era proveedor serio ni farmacéutico real.
Y tenía razón pues ahora con el cuento de la vacuna rusa quiso hacer el mismo ‘coyotaje’ por medio de intermediarios y difundió que había conseguido las dosis. Todo indica que es otra bufalada -al ex panista le apodaban ‘El Búfalo’ sus gacetilleros -. Es un mentiroso patológico, ya se dijo, y le aplica la sabiduría de las abuelas en el pueblo: “gallina que come huevo, aunque le quemen el pico”.
 
LOS PRI-MEROS ANOTADOS
En temas político-electorales ya se llegaron los tiempos y desde el fin de semana comenzaron las inscripciones de los aspirantes a cargos de elección popular tanto federales como estatales -en el caso de las diputaciones- y municipales. Esta última semana de enero se espera que decenas acudan a cumplir con el trámite para esperar los respectivos procesos internos de cada partido para que se oficialice su postulación.
Dada la naturaleza de la elección intermedia en la que se renovaran en Veracruz 20 diputaciones federales, 50 locales y 212 ayuntamientos además de los aspirantes a curules plurinominales es denso el análisis respectivo y se requiere fraccionarlo. Para empezar, lo que más resonó entre sábado y domingo fue la inscripción de los aspirantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a las diputaciones federales.
En ese listado hay que destacar dos cosas: las caras viejas y la fama conocida. Algunos son verdaderos impresentables y otros unos ‘chapulines’ que van a dejar el cargo actual para saltar a otro y no despegarse de la nómina pública. Entre estos últimos está el presidente municipal de Orizaba, Igor Fidel Rojí López quien botará la alcaldía para contender por la diputación por ese distrito.  Su competidor en la interna es de la misma catadura, Fidel Kuri Grajales, enemigo del grupo político al que pertenece Rojí López y que comanda el caciquillo de la aldea, el ex alcalde Juan Manuel Díez.
A ver si no los orizabeños corren a pedradas a Kuri quien en las elecciones municipales del 2017 renegó de su terruño y juró por todos los dioses que era porteño para contender por la alcaldía de Veracruz. Ahí en el distrito orizabeño, la decisión entre Rojí y Kuri será como el pleito entre ‘Alien’ y ‘Depredador’: gane el que gane, la humanidad saldrá perdiendo. No hay esperanza para los orizabeños con tales impresentables.
En Córdoba, la agrupación cuasi-paramilitar Antorcha Campesina regresa por sus fueros e inscribió a la ex diputada local, Janeth García Cruz con una fama muy conocida ligada a cuestiones poco legales. Pobres cordobeses. En los distritos de Jalapa Rural y Urbano van los duartistas-fidelistas Adolfo Mota y Américo Zúñiga, verdaderas calamidades que ahora buscan la reconexión con el erario.
Entre todos los inscritos destaca el ex candidato a la gubernatura y ex senador José Francisco Yunes Zorrilla, a quien los priistas locales identifican como el personaje con más capital político actualmente. Su caso conlleva una valoración dual ya que para empezar podría considerarse como positivo su regreso a las lides electorales porque inyectaría cierto apoyo al resto de los candidatos. Positivo también que el peroteño al fin superó la depresión y terminó con el ostracismo de dos años, iniciado desde que perdió la elección del 2018.
Lo negativo es que se queda en el llamado “localismo empobrecedor” pues va de candidato por el distrito de Coatepec, al que pertenece la región de Perote donde su familia mantiene todavía algunos retazos del cacicazgo que construyó durante décadas. Es decir, va a lo seguro. No es algo edificante porque Yunes Zorrilla debería ser candidato plurinominal para recorrer todo el estado no pueblear ni centrarse en las rancherías bajo el dominio familiar.
Cabe agregar que los aspirantes inscritos todavía tienen que pasar dos filtros, el interno en su propio partido y luego el de la mesa de la coalición “Va por México” que suscribieron con el PAN y el PRD, con la salvedad de que en algunos distritos solo sería mero trámite protocolario pues ya están asignados para el tricolor.

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