Superiberia

La llamada “cuarta transformación” afectó el catálogo de adjetivos de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) pues ahora “honesto” ya no significa lo de antes, es decir honrado, decente, decoroso, recatado, probo o recto, sino que puede interpretarse como un “pillo” en los “otros datos” que se tienen en las esferas de gobierno. Esto porque insistentemente, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha destacado tal cualidad en el gobernante veracruzano, Cuitláhuac García Jiménez.

Es más, ha dado las gracias a la vida, al destino y al ‘pueblo bueno’ de haberlo colocado al frente del gobierno estatal. Tampoco ha dudado en pedir aplausos para él en las giras realizadas. “Es un hombre honesto, honrado, con ideales y principios”, expresó el 15 de diciembre del 2019 en una de sus primeras apologías hacia el mandatario local y desde entonces quedó obsoleta la definición de la palabra honestidad.

Precisamente ese mismo año, 2019, el primero del sexenio cuitlahuista es la muestra de que se extravió el real significado de ese adjetivo porque la Auditoria Superior de la Federación (ASF) presentó el informe sobre la cuenta pública de ese año y en Veracruz hay un posible daño patrimonial de 2 mil 691 millones de pesos en el presupuesto que manejó el “honesto” García Jiménez.

Más grave aún, hay dos áreas donde el dinero federal se habría saqueado a pesar de su importancia para las necesidades de la población: Salud y Educación. Los secretarios de ambas, Roberto Ramos Alor y Zenyazen Escobar García, incurrieron en todo tipo de triquiñuelas porque de acuerdo con el reporte oficial de la ASF se valieron de empresas fachada, ‘aviadores’ y hasta escuelas y estudiantes ‘fantasmas’ para saquear los fondos. Escobar García puso a cobrar becas y otras ayudas monetarias hasta a los muertos.

En el área sanitaria, el dinero habría sido desviado a pesar de que ese año azotó un brote de dengue que mató a muchas personas ese año -ya no se diga la crisis por el desabasto de medicamentos y terapias para los enfermos con cáncer- y aún con ello, el titular de la dependencia, Ramos Alor, presumió al final de ese mismo 2019 que había “ahorrado” 600 millones de pesos en ese año presupuestal gracias a la “austeridad” pejista.

Hoy se sabe, con el reporte de la ASF, que esas economías no existieron y que -nuevamente- hay una redefinición de los conceptos porque ahora se debe entender “ahorro” como “robo”. Pero sorpréndanse: el gobernante en turno, García Jiménez ayer salió a minimizar el informe de la ASF. “Vamos bien, se hizo buen uso de las finanzas, todo se va a solventar y no nos van a sancionar”. ¿Les suena? “Vamos bien”, como decían Javier Duarte y el innombrable, nada más le faltó agregar: “y viene lo mejor”. Las mismas palabras ahora dichas por un “honesto”, según la terminología lopezobradorista.

Por cierto, la Auditoria Superior de la Federación también detectó un presunto daño patrimonial por 67 mil 498 millones de pesos en el primer año del sexenio del mismo López Obrador -en la administración federal-, pero el tabasqueño dice que no es cierto y que él tiene “otros datos”. Entonces queda confirmado que la “honestidad valiente” con la que se promovió durante 18 años de campaña electoral tiene una redefinición ajena a lo que dice el diccionario de la RAE.

EL MACEDONIO

DE LA ALDEA

En el texto pasado se decía que de que en Veracruz hay casos de machos abusivos que están en el templete político y pretenden participar por cargos de elección popular, pero también los hay que tienen encomiendas públicas y desde esa posición de poder han ejercido la violencia de género. El caso más escandaloso es el del delegado de la Secretaría del Bienestar, Manuel Huerta Ladrón de Guevara a quien ya bautizaron como el “Salgado Macedonio de la aldea”, en referencia a candidato a la gubernatura de Guerrero por Morena, Félix Salgado Macedonio.

Este funcionario y exdirigente estatal de Morena lleva dos denuncias penales por abuso sexual contra mujeres a las que sometió con su poder como funcionario, las condicionó a tener relaciones carnales y las amenazó con echarles el aparato estatal encima si se atrevían a denunciarlo. Las víctimas guardaron silencio durante meses por miedo de que cumpliera esas amenazas, pero finalmente lo acusaron ante la Fiscalía y la prensa.

Una de ellas se llama Martha quien sufrió abuso sexual en septiembre del 2019, pero la denuncia la interpuso en octubre pasado, y ahora a principios de febrero otra mujer de nombre Carmen también lo acusó de intentar violarla y amenazarla con sus influencias políticas si no cedía a sus peticiones sexuales. Huerta Ladrón es un coleccionista de víctimas pues se sabe que hay otros casos que todavía no salen a la palestra. Lo malo es que también desde la Fiscalía estatal -sorprendentemente a cargo de una mujer, Verónica Hernández Giadáns- lo protegen y han escondido los expedientes.

Por otro lado, hay un caso que debería ser tema de análisis psiquiátrico. Es el del alcalde de Zongolica, el perredista Juan Carlos Mexhua Campos quien ahora anuncia que buscará la reelección a pesar de tener dos obstáculos insalvables jurídicamente. Uno, que ya hay una interpretación legal que impide a los actuales ediles a buscar la reelección en el periodo subsecuente o incluso para postularse a otro cargo de elección popular en el mismo ayuntamiento. Por ahí tiene la puerta cerrada.

Además, Mexhua Campos tiene una sentencia emitida desde octubre del año pasado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) por ejercer violencia política de género contra la regidora Arely Tezoco, y el acuerdo del Instituto Nacional Electoral (INE) es que los varones que hayan ejercido dicha violencia no podrán obtener una candidatura a cargo de elección popular. Otra puerta cerrada.

Ladino como es, el señor Mexhua Campos se sacó de la manga los usos y costumbres en la región serrana para lograr la postulación. Según él, las “comunidades” le suplican que siga en el cargo -risas- y él está dispuesto a sacrificarse para concederles tal petición -más risas-. Entonces, aludiendo a la práctica de usos y costumbres indígenas, que no está vigente en Zongolica donde la ley electoral se aplica como en el resto de los municipios, se pretende saltar los impedimentos jurídicos.

Incluso ha dicho que promoverá controversias constitucionales y si no le favorecen se irá hasta la Corte Interamericana de los Derechos Humanos se respete la voluntad de los zongoliqueños y él siga manejando el erario municipal -carcajadas-. ¿A poco no es un caso para el sillón de un siquiatra? Tanto amor por el dinero y el poder municipales lo hicieron perder la razón.

También en la columna anterior se dijo que el partido Movimiento Ciudadano (MC) retiró de la candidatura en el distrito de Orizaba a Jesús Alberto Camacho Carranza, acusado de intento de violación y amenazas de muerte a una mujer. Sin embargo, los dirigentes del mismo partido se inclinan por otro del mismo pelaje. El MC invitó al exrector de la Universidad Veracruzana (UV), Raúl Arias Lovillo para que sea su candidato a la alcaldía de Jalapa luego de que no pudo reunir las firmas solicitadas para una nominación como independiente.

Vaya caso, el señor Arias Lovillo es famoso en el mundillo de los políticos locales por la violencia doméstica ejercida contra su exesposa de la cual se divorció en medio de álgidas acusaciones. Luego, durante su relación sentimental con la exdiputada y exfuncionaria duartista Dalia Pérez, también era tema de cotilleo la violencia que ejercía. Aun así, el MC vuelve a caer en el mismo error de abanderar a un maltratador de mujeres. ¿Qué dirán las académicas feministas de la UV que supieron en su momento de las actitudes violentas del macho Arias Lovillo?

LA DAMA DEL CÁRTEL

Tras la detención en Estados Unidos de Emma Coronel, esposa del capo Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, en México muchos apuestan a que esta aprehensión generará otro sainete diplomático de parte del gobierno que encabeza el morenista Andrés Manuel López Obrador que moverá todo para defenderla.  El lopezobradorismo seguramente dirigirá sendas peticiones al gobierno de Joe Biden a favor de la señora como lo hizo en su momento -ante Donald Trump- para abogar por una visa humanitaria para la suegra, la mamá de “El Chapo” y que pudiera ir a visitarlo.

No olviden que el hijastro de la detenida, Ovidio Guzmán, fue liberado en octubre del 2019 por órdenes del tabasqueño. Los Guzmán son de los más consentidos en la “cuarta transformación”. La defensa de Emma Coronel tendrá como antecedente inmediato la repatriación del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional detenido también en Estados Unidos, pero liberado una vez que llegó a suelo mexicano. No es especulación pues la comunidad mexicana en país vecino hierve de mordacidad respecto a la detención de la dama del Cartel de Sinaloa.

En portales informativos de la zona fronteriza se difundieron mensajes de los líderes de las comunidades de migrantes que ironizaban: “parece que uno deber ser narcotraficante para que el gobierno de México te defienda” y “López Obrador ya no le pedirá a Estados Unidos que le done vacunas para los pobres sino una coronela para los cuates”. Ya se verá si la administración Biden se muestra tan esplendida con López Obrador como en tiempos de Trump o ignora sus malabares abogadiles para con los criminales.

De este lado de la frontera, no son pocos los que especulan -con buena carga de sorna- que la señora Emma de Guzmán Loera será la única mujer que el tabasqueño López Obrador defienderá abiertamente y con todo el aparato de Estado a diferencia de miles que han sido abusadas, marginadas, violentadas, maltratadas y hasta asesinadas con las cuales se ha mostrado indiferente y hasta agresivo acusando a los movimientos feministas de hacer protestas con intención de dañar a su gobierno.

Vecino