CÓRDOBA.- Ante la falta de rigurosos filtros sanitarios en el interior del Hospital del Instituto de Seguridad y Servicio Social de los Trabajadores, una empleada del área administrativa fue enviada a su casa a cuarentena por posible contagio de COVID-19.
Compañeros de la trabajadora dieron a conocer, que aunado a las irregularidades que han existido en el hospital desde hace varios años se suma una más en esta contingencia y es la falta de medidas rigurosas de prevención entre el personal que labora.
Señalaron que sólo el área de urgencias es la que tiene un filtro, pero con puertas elaboradas a base de madera que los virus penetran y se conservan ahí, es por ello que la sanitización o limpieza es prácticamente insuficiente, aunque sea de manera diaria.
Informaron que la responsabilidad recae directamente tanto en el administrador Cuauhtémoc Camacho así cómo de Raúl Mariscal, quien es el encargado de guardias y suplencias por obligar al personal a cubrir jornadas independientemente de su jornada.
Esperan que esta situación acabe lo más pronto posible, pues en caso de confirmarse la presencia de COVID-19 en su compañera habría un gran número de sospechosos más, pues antes de que fuera enviada a su casa trató con un gran número de personas.
La irresponsabilidad recae en ambos directivos que no han llevado a cabo las medidas de prevención suficientes para el personal que labora en las diversas áreas del Hospital del ISSSTE, ubicado al Norte de la ciudad.