El equipo del Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI, por sus siglas en inglés) ha desarrollado un nuevo modelo geoquímico de Encélado, una luna de Saturno que esconde un océano bajo su gruesa superficie de hielo, y han revelado que el dióxido de carbono (CO2) de su interior puede ser controlado por reacciones químicas en el fondo marino.

El análisis de la pluma de gases, que permite dar una idea de cómo es el océano oculto y de si podría ser habitable, así como del rocío marino congelado liberado a través de las grietas, sugiere que los procesos en el interior de Encélado son más complejos de lo que se creía antes.

Según Christopher Glein, autor principal del nuevo estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters, ahora “Encélado parece demostrar un experimento masivo de secuestro de carbono”, proceso que estudian en la Tierra tratando de descubrir si algo similar puede aplicarse para mitigar las emisiones industriales de CO2.