• A sus familiares
  • Autoridades correspondientes siguen las investigaciones; hay un sospechoso del asesinato del ex policía

Orizaba.- La Fiscalía Regional informó que fueron entregados a sus familiares, los restos del ex policía Marco Aurelio H. S., quien fue baleado la madrugada del pasado domingo, cuando salía de una casa de masajes que se ubica en la colonia Centro, y falleció poco después en el IMSS. 
Según se pudo conocer, los familiares se presentaron a rendir su declaración ante el Centro de Justicia de Orizaba, a fin de retirar sus restos que se encontraban en el SEMEFO Regional, como parte de la investigación de las autoridades ministeriales. 
Con relación a esto, la autopsia que le practicó el médico legista reveló que el infortunado joven recibió por lo menos tres disparos de arma de fuego a la altura del tórax, aunque alcanzó a ser atendido por el personal de rescate de la Dirección de Protección Civil. 
Sin embargo, Marco Aurelio H. S. falleció minutos después en el área de urgencias del IMSS, por lo que a través de la trabajadora social se informó a la familia y a las autoridades de la Fiscalía Regional para que ambos dieran fe del deceso. 
Asimismo, en las primeras horas de la mañana de este lunes familiares del ex oficial acudieron ante las autoridades para realizar los trámites correspondientes y así recibir su cuerpo, el cual será velado en su domicilio o en otro lugar, y posteriormente sepultado, de acuerdo a sus creencias religiosas. 

INVESTIGACIONES
Por otra parte, las indagatorias de agentes de la Policía Ministerial Acreditable continúan, ya que tras el operativo implementado por las fuerzas policiales municipales y de la entidad veracruzana, arrojaron a un presunto involucrado en el asesinato del ex policía. 
Al indiciado Heriberto “N”, se le aseguró también una camioneta de lujo marca Jeep Cherokee de color blanco, con matrícula del estado de Tlaxcala, misma en la que se presume pretendía huir y así evitar ser detenido por las autoridades
preventivas. 
En tanto, el sujeto continuará arraigado en una prisión preventiva, para que un Juez del Distrito Judicial XV de Orizaba defina su presunta responsabilidad en el asesinato y sea vinculado a proceso o, caso contrario, quede en libertad.