CDMX.- Cuando el presidente Enrique Peña Nieto llegó a su Segundo Informe de Gobierno, en septiembre del 2014, se sentía en la cima.

Su último año había concretado la aprobación de sus 11 reformas estructurales, entre ellas la energética, las Fuerzas Armadas capturaron a Joaquín “El Chapo” Guzmán, la inversión nacional y extranjera iba en ascenso, y los homicidios dolosos habían bajado en un 27 por ciento.

En febrero de ese año, el entonces primer mandatario apareció en la portada de la revista Time con el encabezado “Saving Mexico”, publicación en la que el autor aseguraba que por primera vez en mucho tiempo en México no había una “economía creciente y un optimismo sobre el futuro”. 

Incluso elogiaba el trabajo de dos de sus secretarios, el de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Hacienda, Luis Videgaray, nombrado en ese momento por revistas económicas como “el mejor secretario de Finanzas”. Hoy ambos están acusados por actos de corrupción.

De septiembre de 2013 a septiembre del 2014, el único desastre de grandes dimensiones que tuvo que enfrentar Peña Nieto fue la destrucción que dejaron los huracanes “Ingrid” y “Manuel”: 160 muertos, más de 300 mil damnificados y pérdidas millonarias en infraestructura.