AGENCIA
Ciudad de México.- La llegada tardía de Ernestina Godoy a un evento oficial en Palacio Nacional volvió a desatar críticas sobre el nivel de compromiso y seriedad con el que algunos funcionarios de alto nivel desempeñan sus cargos dentro del gobierno federal.
Mientras ciudadanos enfrentan diariamente violencia, desapariciones, extorsiones y un sistema de justicia colapsado, la titular de la Fiscalía General de la República fue señalada por arribar tarde a una reunión donde se discutían temas relevantes para el país, reflejando, según críticos, la desconexión entre la clase política y la realidad que vive la población.
La escena dejó en evidencia “dos mundos” dentro del mismo recinto: Por un lado, funcionarios rodeados de privilegios, logística y protección institucional; por el otro, millones de mexicanos que esperan resultados concretos en materia de seguridad y procuración de justicia.
Las críticas hacia Godoy también resurgen debido a los cuestionamientos sobre su cercanía política con el oficialismo y la percepción de que la Fiscalía actúa con lentitud en casos sensibles, mientras ciertos actores políticos reciben protección o trato preferencial.
Analistas y opositores señalaron que llegar tarde a un acto oficial en Palacio Nacional no es un simple detalle de agenda, sino un símbolo del desorden, la falta de disciplina institucional y la imagen de una clase gobernante que exige puntualidad y cumplimiento a los ciudadanos, pero que no siempre aplica los mismos estándares hacia dentro del poder.
En redes sociales, usuarios reprocharon que mientras el gobierno presume coordinación y estrategia en seguridad, continúan creciendo los reclamos por impunidad, violencia y ausencia de resultados visibles en investigaciones de alto impacto.
El episodio volvió a colocar a Ernestina Godoy en el centro de la polémica, en medio de cuestionamientos sobre la autonomía y eficacia de la Fiscalía General de la República.
