De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos avanza con la construcción de un muro fronterizo de aproximadamente 100 kilómetros en Arizona, pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, que denuncia que la obra atraviesa una zona considerada sagrada.
El proyecto, denominado “Tucson 5”, fue reactivado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). Su comisionado, Rodney Scott, señaló que la barrera busca cerrar uno de los corredores más peligrosos de la frontera suroeste, utilizado durante años para el tráfico de drogas, el cruce de migrantes y actividades del crimen organizado.
La construcción contempla atravesar parte de la reserva de la Nación Tohono O’odham, cuyos representantes han expresado su rechazo debido al posible impacto sobre sitios sagrados, recursos culturales y territorios ancestrales.
La disputa llegó a los tribunales. Un juez federal en California rechazó una solicitud de la nación indígena para detener temporalmente las obras, al considerar que no se acreditó que la construcción implicara una reducción ilegal de su reserva o una invasión federal.
La decisión generó nuevas críticas de legisladores demócratas. La congresista Adelita S. Grijalva y otros tres representantes solicitaron a los departamentos de Seguridad Nacional e Interior suspender la construcción hasta realizar una consulta significativa con la Nación Tohono O’odham.
Los legisladores también cuestionaron el uso de recursos públicos para construir barreras fronterizas secundarias y plantearon que el gobierno federal debería priorizar medidas como la modernización y fortalecimiento de los puertos de entrada.
