De la redacción
El Buen Tono
Dos residentes del condado de Lancaster, Pennsylvania, murieron a causa del sarampión, en las primeras muertes relacionadas con este virus registradas en Estados Unidos durante este año.
Las autoridades estatales informaron que ambas personas no estaban vacunadas y no dieron a conocer mayores detalles sobre las víctimas. La secretaria de Salud de Pennsylvania, Debra Bogen, expresó sus condolencias a las familias y advirtió sobre la gravedad de una enfermedad que durante décadas había sido poco común en la región.
Con estas dos nuevas muertes, Estados Unidos suma cinco fallecimientos por sarampión en los últimos dos años, una cifra superior al total de muertes registradas por esta enfermedad durante las tres décadas anteriores.
El país también atraviesa su peor año de sarampión desde 1991. Hasta el jueves, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) contabilizaban 2 mil 777 casos en 2026, cifra que ya supera el registro de todo 2025.
El condado de Lancaster, donde ocurrieron las muertes, concentra una importante comunidad amish. De acuerdo con datos estatales, alrededor del 88 por ciento de los niños de kínder del condado tenían al día su esquema de vacunación contra el sarampión durante el último ciclo escolar.
En Pennsylvania se han registrado cerca de 400 casos este año. Ante el aumento de contagios, las autoridades estatales intensificaron las campañas de vacunación y señalaron que cerca de 35 mil personas han recibido la vacuna, frente a un promedio habitual de aproximadamente 25 mil al mes.
La situación también ha generado un debate sobre las políticas de vacunación del gobierno del presidente Donald Trump. El gobernador de Pennsylvania, Josh Shapiro, afirmó que las acciones y declaraciones provenientes de la administración federal han generado confusión y una mayor reticencia entre algunas comunidades.
Shapiro también señaló que conversó con el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., quien ofreció asistencia federal para enfrentar el brote.
Estados Unidos eliminó la transmisión local del sarampión en el año 2000, después de mantener durante años elevados niveles de vacunación. Sin embargo, las tasas de cobertura han disminuido y actualmente se encuentran por debajo del 95 por ciento que, de acuerdo con especialistas, es necesario para prevenir brotes.
En noviembre, funcionarios internacionales de salud se reunirán para determinar si Estados Unidos y México mantienen su estatus como países libres de sarampión.
