El uso de cubrebocas en lugares públicos y el distanciamiento social deberán mantenerse al menos hasta mediados del año que viene, aseguró este lunes Andrew Pollard, el director del grupo científico Oxford Vaccine Group, que desarrolla una vacuna contra la COVID-19 junto con la farmacéutica británica AstraZeneca.

Hasta entonces, las estrictas medidas preventivas contra la propagación del coronavirus serán indispensables incluso en caso de que las pruebas de las distintas vacunas que se están llevando a cabo en distintas partes del mundo tuvieran resultados exitosos, explicó el experto durante un seminario en línea con estudiantes de la Universidad de Oxford.

“La vida no volverá a la normalidad hasta el verano como mínimo. Podríamos necesitar tapabocas hasta julio”, expresó Pollard, según citan medios locales. Y continuó: “si acabamos teniendo una vacuna que fuese efectiva para prevenir la enfermedad, esa es de lejos la mejor manera para controlar el virus. Pero a medio plazo, aún necesitamos mejores tratamientos”.