Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- Aun cuando hay avances en materia de inclusión, el temor de los padres de familia se ha convertido en un tema de derribar para lograr una verdadera integración de niños con discapacidad en las aulas regulares, reconoció Marisol Morales Saucedo, presidenta de la Asociación Civil Pequeños Maestros.
“Hay un miedo en general por parte de los padres derivado de las experiencias. Estas experiencias que nos hacen querer protegernos, cuidar y obviamente cuidar a lo que más queremos, que son sus hijos”, explicó.
Destacó que el miedo que enfrentan los familiares no surge de la sobreprotección, sino de experiencias dolorosas previas que han tenido que enfrentar, sin embargo, se ha ido avanzando.
Refirió que cuando hay una vulnerabilidad, los padres tienen mayor miedo a que sus hijos asistan a una escuela regular, pero todo se debe a malas experiencias que han tenido con sus hijos.
Marisol Saucedo enfatizó que la resistencia a enviar a los menores a escuelas regulares no es un acto de discriminación consciente, sino un mecanismo de defensa ante la falta de empatía y preparación que durante años imperó en el sistema educativo. Sin embargo, aseguró que el panorama está cambiando gracias a la disposición de nuevas autoridades y ciudadanía.
Detalló que actualmente Pequeños Maestros trabaja en tres ejes fundamentales, que van desde la capacitación docente, el acompañamiento a familias y la inclusión laboral, pues, aunque aún existen fallas, se percibe un cambio positivo en la región.
“Creo que ha habido un cambio positivo, todavía no estamos a lo que esperamos, todavía tenemos fallas, tenemos errores, pero estamos aprendiendo en el camino. Lo más importante es que hay buena disposición desde nuestras autoridades, pero también de toda la ciudadanía que busca dar, cada día nos volvemos más empáticos en este tema”, destacó.
Agregó que, en el ámbito laboral, la asociación busca ir más allá de la buena voluntad. Actualmente gestionan una acreditación ante la Secretaría del Trabajo para que los jóvenes con discapacidad cuenten con un respaldo oficial que certifique sus habilidades. “Que nuestros chicos ya no solamente sean incluidos laboralmente por buenas intenciones, sino porque tienen un respaldo y una capacitación y un papel que respalde que tiene ese perfil para el puesto que estamos solicitando”, explicó.
